viernes, 24 de marzo de 2017

Estadísticas lectoras (2016-2017)

Quienes me sigáis desde hace un tiempo lo mismo conocéis estas entradas que hago anualmente por estas fechas. En realidad, llevo poco tiempo con ellas, sólo dos años que podéis ver aquí y aquí. Me parecía interesante hacer un balance de lo leído frente a lo adquirido. Por lo pronto, eso me ha servido para reducir el número de adquisiciones que llegó a ser disparatado. 

Vamos a ver qué ha dado de sí la cosa desde Marzo del año pasado:
  • 2010: Adquiridos (47) - Leídos 38 (+4) - 80.8% (+8.5%)
  • 2011: Adquiridos (59) - Leídos 37 (+1) - 62.7% (+1.7%)
  • 2012: Adquiridos (96) - Leídos 37 (+3) - 38.5% (+3.1%)
  • 2013: Adquiridos (84) - Leídos 30 (+5) - 35.3% (+5.9%)
  • 2014: Adquiridos (78) - Leídos 15 (+3) - 19.2% (+3.8%)
  • 2015: Adquiridos (60) - Leídos 9 (+2)  - 15.0% (+3.4%)
  • 2016: Adquiridos (42) - Leídos 7 - 16.6%

Por lo pronto, la disminución de compras ha sido más notable de lo que pensaba. Ahora me doy cuenta que lo que cayó el año pasado son incluso menos libros que en 2010, que es el año en que empecé a subir al blog mis adquisiciones de libros, lo que me ha venido de perlas para hacer estos listados. Y por el camino que voy, espero mantener esta cifra o que incluso sea menor. Ya veis la cantidad inasumible de libros pendientes que tengo como para seguir sumando a lo loco.

Por otro lado, en el 2015 leí 31 libros de los que tengo entre adquisiciones, mientras que este año pasado han sido 25. Esta disminución creo que también se debe a que he leído más libros que llevaban años por casa y, claro, no están contados. En total, creo que las lecturas debe ser una cifra más o menos constante y eso que creía que iba a ser una cifra bastante menor dada cierta apatía lectora.

Como el objetivo original de hacer estas entradas era motivarme a leer más, reducir pendientes y comprar menos parece que el objetivo se está cumpliendo. Ahora, a mantener la constancia =D

martes, 21 de marzo de 2017

Susana & Co., de Gema Samaro

Ya me tocaba, al fin, volver a leer un libro de romántica más que decente, aunque no perfecto por las cosas que ya iré comentando, pero al menos sí que ha sido una lectura satisfactoria e interesante.

Aunque ya lleva varios libros a sus espaldas, la primera vez que leí algo de esta autora fue un relato corto en la antología La mirada del amor, y precisamente, uno de los que más me gustó. Hasta que buscando información sobre sus obras no vi que había tenido una aportación en el mismo, no recordaba que ya había tenido una muestra de su estilo.

Por cierto, este libro tiene una continuación llamada Una Navidad en Manhattan. Dada la sinopsis que he leído de éste, voy a pasar de él. Creo que va a tener mucho de lo malo que le he visto a éste y poco de lo bueno, así que en principio prefiero quedarme con el buen gusto de esta historia.

Argumento

Susana Mercer estaba convencida de que ni existía en el mundo un amor para ella ni lograría cumplir ninguno de sus sueños, pero ahora está asomada al balcón de una suite del Queen Mary 2, con el pelo hecho un estropajo y una infinita sensación de libertad, rumbo a Nueva York donde la esperan un trabajo estupendo y dos hombres que la aman.

Todo ha sucedido tan deprisa, que apenas ha tenido tiempo a asimilarlo. Menos mal que ahora tiene siete días de travesía por delante para alejarse de Europa, de lo que ha sido su vida hasta ese momento, poco a poco y sola, mientras repasa los dos últimos años de su vida: su consolidada historia de amor con Pablo, su incipiente y mágica historia de amor con Maksim, el descubrimiento de un secreto familiar, la azarosa vida sentimental de sus amigos, las tribulaciones en su trabajo…

Un viaje exclusivo en compañía de camareros de escándalo, una condesa bígama, un profesor cleptómano, un hado padrino enamorado, una estricta guardiana de la tradición Cunard, jóvenes millonarios más del espíritu de Porto Alegre que de Davos, un conferenciante con tendencia al pánico… Pero sobre todo una aventura en la que Susana descubrirá quién es realmente y quién la ama.

Reseña

Para que os situéis, tenemos a una protagonista que, durante el tiempo en que va en el trasatlántico, divaga sobre sus dos relaciones. La autora ha elegido una narrativa en que ésta, según va escribiendo en su portátil a modo de diario, salta del presente al pasado en que nos relata, por orden cronológico, desde que inició su relación con Pablo hasta que está a punto de coger el barco. Entre medias de ese relato va intercalando lo que hace en el barco y a quién conoce. La idea de que las personas con las que trata, en su mayoría de edad madura, le cuenten cosas de sus respectivas vidas que ella interiorice para sacar lecciones, es quizás lo más interesante de este formato que quizás podría haber aprovechado todavía más.

La gran pega que tiene la novela es que cabalga entre la romántica estándar, se podría decir, y el chick-lit, con todo lo que ese subgénero conlleva. Ha sido desesperante tener una descripción de cada modelito que se ponía la protagonista o cualquier persona con la que se cruzaba. DESESPERANTE. Además, no sólo descripciones generales sino un listado de marcas de ropa, zapatos, bolsos, perfumes... Por poner un ejemplo, a Susana le regalan "un exclusivo bolso Chanel 2.55" y se emocionó tanto que juro que tuve que buscar cómo era el modelo para ver qué generaba tanto escándalo. Una vez visto, me quedé igual. Soy totalmente anti-pijadas y, aunque la trama del libro me ha gustado, con esto ha conseguido que le baje la nota porque me agotaba. Temía los cambios de escena y de días porque cada uno implicaba nuevas descripciones. Agotador.

Otro punto negativo, aunque más llevadero si conseguimos aceptarlo, es lo irreal de muchos sucesos. De nuevo, con lo interesante que era la trama, rechinan cosas que parecen sacadas de un cuento de hadas, como el origen de profecía auto-cumplida del amor de Maksim, o un lío de espías para una trama muy secundaria, que más cogido con pinzas no puede estar.

Pero vayamos ya a lo positivo. La novela es una reflexión constante sobre el amor, no sólo de la protagonista sino de sus amistades y las personas con las que se relaciona en el barco. Además, ha sido muy original e interesante tener una protagonista que se confiesa bígama, algo que abriría un nuevo abanico de posibilidades en el género de la romántica. Las dudas, la mala conciencia por sentir lo que siente por dos hombres, el aceptarlo... Es valiente tratar el tema y no deja de ser rompedor. La romántica se caracteriza por un amor único que al final, ocurra lo que ocurra en medio (guerras, maldiciones, enfermedades...), saldrá triunfante de los problemas. Muy pocas excepciones me he encontrado. Sólo caigo en casos que ni siquiera valdrían porque hay viudedad por medio y el tema va más sobre volver a amar después de haber perdido un gran amor. Más aún, en el resto de casos en que no existe la muerte de un amor previo, la mayoría de protagonistas femeninas, antes de que aparezca su pareja en el libro, o no han amado, o han tenido malas experiencias o han sido simplemente olvidables. Introducir un doble romance, ambos muy pasionales e intensos de primeras, era algo diferente que se agradece. Como mínimo, aporta originalidad. Como máximo abre el debate de las relaciones abiertas.

Dado lo rompedor de este tema, hablar del desarrollo y el final me parece importante y lo necesito, por lo que van unos párrafos de SPOILERS.

Digamos que el desarrollo y el mismo desenlace me tienen el corazón partido en dos. Por un lado, lo que me ha disgustado es que, al final, con todo lo que rompía tener una protagonista bígama, acabe tirando hacia lo más previsible: quedarse con uno de los dos. Es como que se ha atrevido a dar un paso pero no ha llegado a la meta.

Por otro lado, para que esto fuese justificado ante tradicionalistas o rompedores, la autora va pintando a uno de ellos cada vez peor y al otro cada vez mejor, pero precisamente aquí está por lo que el desenlace me parece adecuado: al final no es tanto que Susana elije a uno u otro, sino que se elije a sí misma: con quién se siente más feliz y plena, quién la comprende, frente a quien sólo le da migajas de amor, la minusvalora y hasta se aprovecha de su trabajo. 

Mi duda es ¿y si no hubiese habido un "otro"? ¿Tenía que haberlo para que Susana abriese los ojos? No deja de ser algo triste. Y tenía opciones para que no hiciese falta. Quiero decir, ella acepta la limosna amorosa de uno porque carga cierto trauma de falta de cariño familiar, así que está acostumbrada a aceptar, perdonar y conformarse con poco. Por ahí es perfectamente comprensible y la personalidad de Susana queda muy bien definida. Con solucionar el asunto familiar como la propia autora hace durante el libro, ya había espacio para que ella solita le diese la patada al impresentable. Tiene que venir un caballero de brillante armadura a rescatar a la damisela de un amor ilusorio. Al final no deja de ser eso lo que ocurre y a estas alturas de la historia, ya cansa.

Fin de spoilers.

Es cierto que cuando he empezado a teclear tenía una sensación más positiva de aquella con la que acabo. Pararse a analizar a veces produce esto. He disfrutado de la novela, no lo voy a negar: tiene pasajes divertidos, otros tiernos y un planteamiento original. Por no hablar de la variedad y lo bien definidos que están casi todos los personajes (detalle curioso: hay apéndices al final para saber más de algunos o de la propia protagonista). Para ser chick-lit es bastante más profunda y toca temas más delicados de los que yo tengo entendido que se dan en este subgénero tan conocido por su superficialidad. Además, una novela que hace reflexionar tanto, pues todavía le estoy dando vueltas, ya indica que tiene bastante que contar.

jueves, 16 de marzo de 2017

Lazos de sangre, de Satoru Takamiya

Primera reseña de un manga (*coff*porque los shojos también son mangas*coff*) del año, que ya iba tocando. Quizás os suene el nombre de la autora pues ya os reseñé el tomo único Eres mi vampiro esclavo (lo sé, tela con el nombrecito, aunque que no os engañe, era bastante bueno). Como veis, el tirón de los vampiros aún no ha muerto y siguen llegando. 

Aparte de la serie principal, hay dos historias cortas independientes, una por cada tomo, y quisiera hablar de ellas también porque hay cosas que quiero comentar.

Lazos de sangre

Una academia tenebrosa donde los vampiros cultivan a los humanos con sangre RH- a cambio de protección. Y es que, desde que dejaron de poder beber otros tipos de sangre, ante la escasez de su sustento, se han generado dos bandos: vampiros "protectores", que se alimentan de sangre "donada", y vampiros "depredadores", que beben directamente de los humanos hasta matarlos sin ningún miramiento.

Saika, una chica poco femenina vive en la academia dirigida por un Consejo de Estudiantes vampiros que lanza una nueva regla: a partir de ese día, compartirán habitación con alguien del sexo opuesto para potenciar la procreación. Aoi, su amigo de la infancia, "sugiere" que convivan juntos. Las cosas se complican aún más cuando Ichika, el Presidente del Consejo, se opone pues, desde que lamió un rastro de la sangre dejada por una herida de Saika, va detrás de ella.

Cuando parecía que ya todo estaba inventado en el género vampírico, la autora introduce (o, al menos, no recuerdo haberlo visto antes) un interesantísimo concepto: "granjas de humanos". Lástima que esta idea acabe siendo tan desaprovechada en una serie bastante mediocre. Vamos por partes.

La serie parece nacer sin que la autora sepa lo que quiere contar ni a dónde llevar la trama. De hecho, en ese sentido, los freetalks son muy descorazonadores pues parece que a cada cosa que le dice su editor, ella responde con un "Venga, va", y así va parcheando el desarrollo. Cosas como la propia idea de base o como que en un principio no había dos chicos para formar un triángulo amoroso sino uno, que sería Ichiya, el Presidente del Consejo de Estudiantes. Ante problemas para encajar su personalidad, el editor le sugirió que metiese un humano y ¡Boom!, así nació Aoi.

El mundo ideado no se sostiene a la mínima que se rasca un poco su superficie. Como decía, la idea de las "granjas humanas" tenía mucho partido para sacarle pero lo desperdicia por completo dejando demasiado interrogantes. A ver, ¿qué sentido tiene que haya vampiros que sean puros "depredadores" si los humanos de los que pueden beber escasean? ¿No tendría más lógico que todos fuesen "protectores"? Si hubiese alguno que no aguantase sus ansias de sangre que hiciesen leyes para castigarles o, en última instancia, liquidarlos.

Quizás el problema es el tono cómico de la serie y el foco en el tema romántico. La idea de partida tenía un gran potencial, y más con la introducción de obligar a los estudiantes a compartir habitación con una pareja hetero. Por lo pronto plantea la interesante duda de qué pasa con las personas homosexuales ¿y con asexuales? Forzar estas relaciones para que las chicas se queden embarazadas cuanto antes y así tener más alimento para los vampiros daba margen para muchos enfoques oscuros, dramáticos y tensos muy interesantes. Sin embargo, el humor y la brevedad de la serie lo impide.

Hablando del triángulo amoroso en sí, quizás soy una ingenua o he perdido mi toque, pero discrepo de otras reseñas que he leído porque creía que el predilecto de la protagonista era el otro, es decir, el que al final no acaba siendo su pareja. De hecho, el desarrollo durante el primer tomo inducen a pensar eso pero de cara al segundo la trama gira en favor del otro. Además, en el desarrollo de esta parte se introducen elementos algo más oscuros que estaban subiendo el listón (aunque con ciertas incongruencias) hasta que un giro cómico final se carga toda la tensión creada. Bastante decepcionante.

Otra cosa que no puedo pasar sin comentar es el machismo de la obra. Los dos chicos llegan a rifarse a Saika como si ella misma no tuviese voluntad. Punto a favor que, al menos, la chica tiene suficiente personalidad como para mandarlos al cuerno a ambos.

Por cierto, ¿soy la única que ve aquí cierta parodia de Vampire Knight, de Matsuri Hino? No sólo el tema de la academia, el look de la protagonista, su apellido es Yukinoshita (la protagonista de VK se llama Yuki), Aoi, el humano del triángulo amoroso, se apellida Kiriyuu, mientras que en aquella era Kiryuu. Esos detalles además de ciertas escenas y situaciones me llevan a pensar si no habrá querido hacer una parodia de ese famoso manga.

6/10

Sección SD de la academia Inari

Los youko (zorros) son seres mitológicos con muchos poderes. Cuando tenía 4 años, Tamara, descendiente de una prestigiosa familia de youkos blancos, recibió a su sirviente, Mikage, un youko negro un año mayor que ella. Nunca le vio como un instrumento o un objeto y, con el paso de los años, un extraño dolor le surge en el pecho cuando está con él. Ahora que ha alcanzado la edad de ir a la academia, Tamara recibe su primer trabajo: ayudar, mediante la manipulación de sueños, a una joven que está sufriendo mucho por un amor no correspondido.

Recuerdo que conocí a la autora hace bastantes años gracias a historias cortas no muy diferentes a ésta. La combinación de fantasía y sentimientos funcionaba muy bien, tenía un toque especial que lograba emocionar y traspasar la pantalla. Aquí sucede eso mismo. Lástima que sea una historia corta porque, como inicio de serie, habría funcionado realmente bien.

8/10

La pareja del niño bien

La academia privada Housei ha decidido que la maratón que van a organizar se realice "a tres piernas" con parejas mixtas. Asanami, una chica de buena familia pero pocas habilidades que se oculta detrás de su orgullo y fanfarronería, es emparejada con Tomoya, el chico que dio el discurso de bienvenida. Como es tan bocazas, no acaban entrenando nada y llega el día de la maratón en el que, previsiblemente, acabarán últimos ¿o no?

Esta historia no hay por dónde cogerla. Si en la principal, la excusa de los vampiros que necesitan más humanos con sangre RH- tiene su sentido para obligar a emparejar, aquí no se sostiene. La verdad es que me ha puesto de mala leche esta historia. Como la chica es muy cabezota y odia perder, accede a tomar unos atajos a los que sólo pueden acceder las parejas que se den un beso. Tomoya se aprovecha de eso y la besa a pesar de que sabe que ella no quiere. Y nos tenemos que creer que es una historia romántica. Ajá.

1/10

Conclusión

Echo de menos a la autora que conocí en sus historias cortas. Tenía un punto de emoción con detalles triste u oscuros en sus tramas que conseguía llegarnos a la patata. Lo que he visto aquí es superficial, recurre al humor para no profundizar en nada y desperdicia planteamientos muy interesantes. A pesar de todo, el desarrollo del segundo tomo con el final sorprendente y la historia corta del primero me han satisfecho y supongo que le haré un hueco en mis estanterías (vamos que no planeo venderlos, al menos de momento). De todos modos, estoy lejos de recomendar la serie, hay shojos mucho mejores esperando.

domingo, 12 de marzo de 2017

El shojo y el josei también son mangas

Menuda frase de perogrullo ¿verdad? ¿A estas alturas hay quien, por poco que sepa del manga, no conozca esto? Pues qué semanita. Precisamente, Hide ha hecho un magnífico resumen de estos días que podéis leer aquí. De hecho, con lo que ella ya había escrito, me daba por satisfecha, ya no parecía quedar nada más por añadir. Ingenua de mí.

Para quien llegue a esta entrada sin saber del mundillo, éstas son las demografías básicas: 
- Shonen: Manga para público masculino joven
- Seinen: Manga para público masculino adulto
- Shojo: Manga para público femenino joven
- Josei: Manga para público femenino adulto
- Kodomo: Manga para público infantil

Las demografías son muy fácilmente identificables por lo general: dependen de la revista en que las series se publicaron en Japón y éstas suelen tener muy identificado su público objetivo. Hay algunas excepciones y casos raros, como Orange, que empezó a publicarse en una revista de shojo y acabó en una de seinen. Por supuesto, eso no supone que no haya chicas que lean shonens/seinens o viceversa.

De lo que Hide comenta en la entrada, me voy a centrar en la polémica de cierto portal de cómics generalista. Parece que les gusta hacer tops, he visto que tienen varios, pero con el de manga han metido la pata hasta el fondo. Si entráis ahora quizás no veréis nada raro pero la cosa empezaba con este título: "Top 50: Los mejores mangas de la historia". Un poco pretencioso, pero bueno. Lo vi en Twitter y, aunque la imagen que acompañaba el enlace (un collage con la mayoría de los títulos elegidos) ya apuntaba mal, le di un voto de confianza. Cuál sería mi horror cuando dentro, en un párrafo introductorio sobre la selección de obras, dicen que sólo son shonens y seinens. Que han descartado los shojos y kodomos (ni mencionaban el josei en un principio) por ser "menos conocidos y que argumentalmente y en calidad no se podían comparar". Repasad la lista anterior. Sí, han ignorado 3 de 5 demografías.

Obviamente, hubo mucha indignación en redes y yo misma les dejé un primer comentario en el blog. Por si no queda claro, la excusa elegida no se sostenía. Su selección de títulos incluye series que sólo conoce un público muy selecto pero minoritario y otras que serán muy famosas pero su calidad es cuanto menos dudosa. Exactamente igual que pasa con los shojos y joseis: hay joyas que no mucha gente conoce o alaba como se merece y hay series que han marcado generaciones (Sailor Moon, Cardcaptor Sakura o Marmalade boy). Pero prefirieron ignorarlos porque, simplemente, no son demografías que dominen. Me parece perfecto, cada cual tiene sus gustos y es IMPOSIBLE controlarlo todo. Sin embargo 1) no las minusvalores porque A TI no te interesen o por tu ignorancia y 2) cambia el título y di que es un top de shonens y seinens. Y ya, en el párrafo introductorio, comentas que no conoces las otras demografias (y si quieres, pides recomendaciones, como otro redactor del medio hizo en los comentarios). Con eso habría quedado como un rey.

Por cierto, una segunda lectura del top me hizo fijarme en que, salvo dos obras (Full Metal Alchemist, de Hiromu Arakawa, y Ranma, de Rumiko Takahashi), todas las obras eran de autores masculinos. Para remate, tuvieron el tino de publicar esto el día previo al Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Es cierto, no es muy común pero hay varios shonens y seinens que podría haber incluido perfectamente y no dejar un top tan... rancio. Aquí os dejo un buen listado al que yo añadiría a las CLAMP con Chobits, xxxHolic o Kobato, y Kaoru Mori, con joyas como Emma o Bride's stories

Hasta aquí es sólo la exposición de los hechos. Con los comentarios recibidos ha acabado modificando la entrada (título y párrafo introductorio). Ahora viene la parte de análisis.

Cualquiera con un mínimo (MUY MÍNIMO) de conciencia feminista sabe que, históricamente, las obras de mujeres han sido menospreciadas y que lo que era para mujeres era ridiculizado. Podemos hablar de cómo en los libros de colegios e institutos, apenas salen un par de mujeres, sea la asignatura que sea, desde literatura a filosofía, matemáticas o química. No es una novedad y con el manga pasa lo mismo. Y ya estamos hartas. Os remito de nuevo a la entrada de Hide para que veáis el rosario de menosprecios que ha tenido el shojo en una única semana. Os remito a la cronología de shojo para que veáis lo triste que han sido los últimos años, que incluso cuando el sector ya ha vuelto a consolidarse, el shojo apenas se ha recuperado, con editoriales que directamente pasan, y otras que se limitan a reediciones, spin-offs de shonens que pasan a shojos y muy poquitas apuestas novedosas (algunas, clasificándolas de shonen, no vaya a ser que por tener su etiqueta correcta, no vendan). Últimamente la tendencia es un poco la contraria: publicar shonens y seinens como si fuesen shojos para que así nos callemos. Estamos hartas.

En este ambiente no me vengas exigiendo que encima nos callemos. No me pidas que encima no nos cabreemos y no demostremos que estamos cabreadas. Eso se llama "tone policing" y aquí tenéis un maravilloso artículo que lo explica muy clarito. Y digo esto porque el administrador de dicho portal me ha venido a decir que tenía razón PERO como no lo he dicho con la exquisitez de una dama del S. XVIII que no me va a dejar volver a escribir, a menos que me controle ¿Vais viendo por dónde va la cosa? Bueno, pues como mi tono no le gusta, y para algo tengo mi blog, le hago una respuesta en diferido. Ya por las risas, para qué mentir.

Para empezar, os dejo mis comentarios en una única imagen. Valorad mi tono y mi falta de educación (luego que si somos las feministas las de la piel fina, oish). Obviamente, el primero era de pura indignación. Recordad cómo habían publicado originalmente el artículo.


Y ahora pasamos al mensaje de "tone policing" más puro y duro que me han dedicado nunca. 


Lo siento, pero ya no puedo evitar las risas. Desde el "ha sido muy difícil hacerte caso" (it's very difficult todo esto *Rajoy style*) al "no voy a tolerar ningún recadito más" aunque "Tu aportación ha sido muy rica en cuanto a contenido". Por no hablar de la contradicción que es todo el mensaje en sí: "No he tomado nota y he rectificado (...). Leo y analizo y mejoro lo que hay que mejorar". Querido, la RAE tiene algo que comunicarte: RectificarCorregir las imperfecciones, errores o defectos de algo ya hecho. No sé, me suena a lo que has hecho a raíz de lo que varias personas, yo incluida, te hemos dicho. Llámame loca ¿Que te ha picado que te haya acusado de haber hecho una machistada de artículo? Es lo que hay. Como dije más arriba, estamos hartas de menosprecios. Siento (en realidad, no) haber herido tu ego al haber dejado claro que hay (OMG) una rama de los cómics de la que no tienes ni idea.

Lo siguiente ya es lo que me parece más triste de todo. Dice que "No hubo insidia hacia el shojo". Es lo que pasa con los machitos, nunca ven estas cosas. Para él, que no conoce (¿casi?) nada de esta demografía, decir que son menos conocidos y que, en cuanto a calidad no se podían comparar, no es minusvalorar. Parece que para minusvalorar algo tienes que decir "es una mierda", que no hay formas más sutiles de menosprecio. Repito que si hubiese tenido la molestia de informarse primero y luego corregir a la primera y sin ir a remolque de cada cosa que se le iba diciendo, el top habría sido lo que es: un top de shonens y seinens, mejor o peor, ahí ya no me meto. Ni más ni menos.


Para acabar, un comentario informando de que en va a preparar un top para los shojos y joseis. No es por ser escéptica pero ¿se cree que en un par de semanas va a controlar dos demografías como para hacer un top semejante? Llevo AÑOS leyéndolas, muchas de las mejores series ya están descatalogadas y son casi imposibles de encontrar, así que no sé cómo se podría formar. No hace falta, en serio. No quieras quedar bien. Si no sabes, lee, escucha, aprende. Yo no voy a hacer un top Marvel o DC porque no tengo ni idea del tema y necesitaría años para plantearme hacer algo semejante y que quedase algo decente. Descubre las joyas que hay, pero no vengas de salvapatrias diciendo que qué malas son las editoriales que casi no publican o que hay series de gran calidad que hay que visibilizar. Mira, otra cosita muy machuna: apropiarse del discurso feminista para ponerse medallas de aliado mientras dicen a las feministas que nos callemos porque TONO. No, gracias. Deja ese trabajo a quien sabe del tema, que ya se han puesto manos a la obra en Misión Tokyo y saben de lo que hablan.

PD: Lo repite una y otra vez así que una puede ser una errata, pero hay hasta 6 "joeis" entre entrada y comentarios. Si ni siquiera escribe bien el nombre de una demografía ¿cómo espera que nos creamos que va a hacer un top decente sobre shojos y JOSEIS? 

PD2: Toda esta entrada va para el redactor de la entrada. Javier Arcas, que por lo que he entendido es el otro redactor jefe, fue muy respetuoso y preguntó por títulos, reconociendo que no sabe y quiere ampliar horizontes. 

viernes, 10 de marzo de 2017

Ponte en mi lugar, de Olivia Roca

El azar tuitero (os explico de qué va la cosa aquí, que he vuelto a hacer lo mismo que entonces) me llevó a este libro, una de mis últimas adquisiciones del año pasado y mi primera aportación a un crowfunding. De hecho, si os hacéis con él, en la sección de mecenas anda mi nombre. Y me enorgullezco mucho de haber participado en una iniciativa así. 

Os aviso de que ésta no es la reseña de un libro al uso. Es el relato autobiográfico de una mujer maltratada, del antes, el durante y el después.

Contenido

Ponte en mi lugar, la decisión de una mujer maltratada, es la historia de Olivia Roca, que bajo pseudónimo cuenta en primera persona su testimonio.

En el libro, Olivia relata más de diez años de violencia de su expareja, pero hace especial hincapié en los inicios, en esas primeras señales que muchas veces son difíciles de percibir, pero que son la base del maltrato físico posterior.

La protagonista es una profesional con estudios universitarios y de clase media, que quiere llamar la atención sobre su historia para desmontar algunos de los mitos de la violencia de genéro. En un momento dado, cualquier mujer de cualquier posición y clase social puede sufrir un caso de maltrato. En el libro se explica cómo una relación que es aparentemente normal e incluso modélica a ojos de los demás, puede convertirse en un infierno sin que nadie se dé cuenta. 

Olivia también relata que salir de una relación de violencia puede resultar mucho más difícil de lo que podría parecer, ya sea por la presión que ejerce del entorno más cercano, el papel que a veces juegan la justicia y la administración o por la incomprensión de parte de la sociedad. 

El libro resume años de maltrato y humillación, pero también de lucha y esfuerzo de Olivia por salir adelante con sus dos hijos.

Reseña

¿Qué puedo decir de este libro? Sinceramente, no lo sé. Me ha dejado sin palabras, impactada y emocionada. Sólo puedo reivindicarlo como una opción perfecta para comprender mejor la violencia machista. Es cierto que la sociedad cada vez parece más concienciada, pero las noticias de mujeres asesinadas se repiten con alarmante regularidad. Hemos tenido el inicio de año más sangriento desde hace tiempo y cosas que parecerían superadas, vuelven de nuevo. En este ambiente, un libro así siempre es imprescindible.

Ponte en mi lugar es un libro breve (apenas 150 páginas) pero muy intenso. Aún si quienes leéis estas líneas tenéis conciencia del problema, os lo recomiendo. Ayuda a entender buena parte de lo que supone en la vida de una mujer. Los datos no lo son todo. A veces son muy fríos y no terminan de explicar la dimensión de la situación. Los testimonios, como el que aquí se nos ofrece, son imprescindibles para completar esa visión objetiva pero limitada. Hay mucha verdad en las palabras de Olivia y es muy necesaria. Sobre todo, desde mi punto de vista, para entender cómo se inicia y se mantiene tanto tiempo una relación así. Algo que mucha gente es incapaz de comprender y acaba llevando a culpar a la propia víctima.

En definitiva, un libro para reflexionar mucho y ganar empatía con quienes sufren esta violencia que asesina a tantas mujeres cada año. Olivia es una superviviente y os animo a conocerla. Creo que os dejará sin palabras, como a mí.



Me despido dejándoos estos enlaces:
- Libros.com. Para comprar el libro. La versión digital son sólo 4€.
- Blog de Jessica Fillol. Porque es imprescindible y porque aporta unos cuantos datos que complementan al libro.
- Entrevista a Olivia. Para entender por qué y cómo acabó escribiendo este libro.

PD: De verdad que siento no haber escrito una reseña mejor. Soy consciente de lo pobre que es lo poco que he escrito, pero es que no me sale nada que haga mínima justicia al contenido de esto libro. 

lunes, 6 de marzo de 2017

Convénzeme, con Z de Zweig

Hoy me voy a salir de la rutina para hablaros de algo diferente pero no muy alejado de lo que yo misma hago aquí con asiduidad: hablar de libros.

Para quienes andáis desconectados del mundo televisivo, Convénzeme es un programa con Mercedes Milá de presentadora. Después de su salida de Gran Hermano, la periodista consiguió que le permitieran hacer un modesto programa sobre libros, algo que, según ha dicho en varias entrevistas, era un deseo que tenía desde hace tiempo. Ya sabemos que Mediaset no es una empresa que apueste por la cultura precisamente. Lo suyo es el entretenimiento, cuanto más vacuo y alienante, mejor. Así que, de primeras, no habría que esperar gran cosa.

Aunque lo vi anunciado cuando iba a arrancar, al no tener el canal donde se emite, Be Mad, no lo empecé. Sin embargo, el otro día leí que, para su segunda temporada, van a rodar por toda España e iban a hacer una parada en Málaga, mi provincia. Estuve valorando seriamente participar, pero la vergüenza de ponerme frente a unas cámaras pudo más que yo y al final lo descarté. Con todo, para saber de qué iba la cosa si iba a participar, aproveché para hacer una maratón de su primera temporada completa. Son 13 programas de aproximadamente media hora de duración cada uno (los tenéis aquí). 

El formato es muy simple: gente anónima o no tanto recomienda un libro que le haya gustado muchísimo o hasta le haya cambiado la vida, la "Z verde", y otro que haya aborrecido, la "Z roja". En cada programa, al menos de esta 1ª temporada, hay unos 5-6 encuentros con Milá para hablar de ambos libros. La idea que subyace es convencerla de que lea una y descarte la otra. Entre medias también hay vídeos-selfie breves haciendo lo mismo, recomendando un libro y rechazando otro. Tenéis listadas las recomendaciones aquí y aquí.


Aparte de gente anónima, en cada capítulo se cuela alguien con cierta fama, obviamente para hacer gancho de atracción del público. Que yo recuerde ahora: los youtubers Auronplay y Wismichu (y alguno más), Xavier Sardá, Sor Lucía Caram, Sandra Barneda o Lucía Etxebarría (a la que le pusieron a dos chicas que habían elegido sus libros en programas anteriores, una Z verde y una Z roja respectivamente).

Estuve leyendo opiniones del programa, la mayoría son muy negativas, así que quiero romper una lanza a su favor una vez he visto los 13 programas. El formato es muy sencillo y por eso ha sido muy denostado. Por no hablar que la falta de ortografía del título (con la excusa de que la Z, en lugar de una C, sea por Stephan Zweig, autor de, por ejemplo, Carta de una desconocida) les ha revuelto las tripas a estos puristas. El tufo clasista que desprenden estas críticas parece ir de la mano del ego de estos excelsos críticos, que se ha visto tocado al ser un formato en el que no interesan voces profesionales, sólo gente anónima y algún famoso, como youtubers que intentan atraer a un público más joven a la lectura. Incluso he llegado a leer que, por contraposición, querrían que fuese una versión del antiguo programa del pedante Sánchez-Dragó.

No voy a decir que el programa no tenga sus problemas. Hubo una persona que habló de un libro (como Z verde) que trata el poder de la mente relacionado con la curación de enfermedades, algo como para llevarse las manos a la cabeza y a lo que Milá se debería haber negado a dar voz. Testimonios de este tipo hacen más daño que bien. Pero por suerte fue algo puntual. También salieron mencionados libros de auto-ayuda, couching, emprendimiento y estas cosas que para mí son auténtica basura, para qué mentir. Si todo el programa hubiese sido así, no habría aguantado.

Objetivamente, un fallo de muchas "Z rojas" es lo poco fundamentadas que están algunas opiniones. Con las valoraciones positivas es más fácil buscar las causas, pero en las negativas más de una persona le faltó aportar algo que justificase esa "nota". Por ejemplo, me dolió muchísimo una mujer que marcó con "Z roja" Orgullo y prejuicio , todo porque no le gustaba la hipocresía de los personajes. Menos mal que Milá coincidió conmigo en que precisamente Austen hacía crítica e ironizaba de esto en sus obras

Sin embargo, también hubo muchas apuestas interesantes, no sólo por los libros que salían mencionados, bastantes clásicos entre ellos, sino por los debates posteriores que se establecían. Por ejemplo, hubo varios niños y adolescentes hablando de lo que leen, de cómo ven (o no) leer a sus padres en casa y eso les motiva, de cómo hacen que sus amistades o hermanos también lean... Enlazado con esto, también salió el tema que hemos sufrido una mayoría: las lecturas obligatorias en el colegio/instituto que tanto daño han hecho a la afición por leer. En un plano más personal hubo algunas historias de cómo un libro les ayudó a afrontar ciertas situaciones dolorosas, supongo que la dosis de cotilleo-morbo que un programa de Mediaset debe tener a la fuerza. 


Sin duda, de todo lo que he visto me quedo con los debates sobre la literatura romántica-erótica que introdujo una invitada apostando por Noelia Amarillo y rechazando la visión más casposa del BDSM de obras como La sumisa insumisa. Hilando con esto, también salieron críticas a libros machistas y el daño que hacen en jóvenes, con mención especial a After, Crepúsculo, Grey...

No me quiero olvidar de cómo algunos invitados se hicieron eco de polémicas literarias que surgieron en redes sociales, como el libro infantil de los 75 consejos o Besos entre líneas. O de quienes hicieron un alegato en favor de cómics como Maus o Watchmen

En definitiva, lo de este programa no dejan de ser píldoras comprimidas de lo que bloguers, booktubers o cualquiera con interés en los libros y con redes sociales hace en sus espacios. Es Mediaset y eso no se puede obviar en muchos detalles que tiran para atrás. Con todo, es una apuesta diferente a lo que hace esta empresa y salen temas y libros muy interesantes, y todo transmitiendo una cercanía y una pasión por éstos que traspasa la pantalla y que, al final, es lo que importa en un programa de este tipo. Si tenéis un rato y os apetece ver un programa sobre libros, quizás sea una buena opción para un rato muerto. Tal vez alguna de las recomendaciones con Z verde entre en vuestra lista de futuras lecturas.

miércoles, 1 de marzo de 2017

El círculo de fuego, de Marianne Curley

Después de la mala racha que llevo, sobre todo tras el horror de Ángeles desterrados, necesitaba un libro que me fuese a gustar sí o sí. Antes que arriesgarme con un posible nuevo chasco, nada mejor que reencontrarme con una novela que ya he releído varias veces y de la que llevo mucho tiempo queriendo hablaros.

Marianne Curley me parece una precursora del boom de las historias juveniles, románticas con toques de fantasía. Digo me parece porque no tengo datos para asegurar tal cosa pero sí puedo decir que la conocí unos años antes de Crepúsculo. Después de mi etapa de lectura infantil me pasé al manga porque no encontraba libros adecuados a lo que quería (ay, el daño que hicieron las lecturas obligatorias del instituto). Entre medias, por suerte, conocí a la autora con esta obra y me enganchó porque era lo que necesitaba entonces. 

Creo que ésta es mi cuarta relectura y ahora, siendo más adulta, le veo algunos puntos flojos. Con todo me ha vuelto a maravillar, pero voy a procurar ser lo más objetiva posible.

Argumento

Jarrod, un chico muy atractivo pero bastante torpe, llega nuevo al instituto de Ashpeak. Enseguida atrae las miradas de todo el mundo, en especial de la popular Tasha, lo que despierta inmediato recelo en el novio de ésta, Pecs. Kate observa toda la escena y cómo acaba llevando a una bronca en el laboratorio. En esas se levanta un intenso e inesperado vendaval y Kate se da cuenta que lo está causando Jarrod, que se ha quedado en estado catatónico mientras todo empieza a volar. 

Cuando éste vuelve en sí, después de haberse hecho un feo corte en un brazo con un cristal roto, Kate decide llevarlo a ver a su abuela, Jillian, no sólo para que le cure la herida, sino para que estudie sus poderes. Las dos tienen ciertos dones, pero Kate sabe que los suyos son muy inferiores a los de su abuela y a los que ha percibido en el chico nuevo.

Ambas tratan de convencer a Jarrod de que la magia existe, que él la posee y que debe controlarla o será peligroso, tanto para los demás como para sí mismo. Sin embargo, es totalmente escéptico y decide ignorarlas, uniéndose al grupo de los populares. Pero no tardará en aceptar lo que le dicen cuando las desgracias que llevan persiguiendo a su familia se recrudezcan y descubra que las locuras sobre una maldición familiar con siglos de antigüedad empiezan a cobrar sentido.

Reseña

La novela está dividida en dos partes muy claras además de un breve epílogo al final. Por esto me va a costar reseñárosla, porque no querría destriparos el giro que supone pasar de una parte a otra.

A mi parecer, la mayor virtud del libro es lo bien construidos que están los protagonistas. No necesita muchos elementos para que resulten humanos y creíbles. Por un lado, Kate, una joven cuya fama de bruja (aunque nadie tenga pruebas), junto a la de su abuela, la han convertido en una paria, siendo ignorada y acosada en más de una ocasión. Además, su historia familiar, haber sido abandonada por su madre, que la deja al cuidado de su abuela, y no conocer a su padre, son hechos que la marcan y explican bastantes aspectos de su forma de ser. Por eso, el conocer a Jarrod, un chico que comparte su poder, aunque la supere de lejos, supone la esperanza de tener alguien más a su lado aparte de su abuela y su única amiga, Hannah. No es difícil empatizar con ella cuando Jarrod le haga desplantes muy feos.

Por otro lado, tampoco se puede mirar mal al chico. Jarrod ha tenido una vida muy dura, mudándose cada poco, y su deseo es encajar a cualquier precio entre gente normal, por más frívola que sea. Además, si nunca ha creído en la magia, es muy entendible que en cuanto las dos locas del pueblo le digan que él tiene poderes, lo ponga en duda. 

La obra gira en torno a Jarrod más que sobre Kate. Es su maldición familiar, sus poderes, su historia, pero no por ello la autora deja a la chica en un papel pasivo. Al contrario, durante casi toda la obra ella lleva la voz cantante, es la que domina sus poderes y sabe de lo que habla, quien se esfuerza para que el cabezota de Jarrod acepte la verdad de sí mismo. Quizás por esto lamento que al final, para justificar la evolución de éste, ella tenga que caer en el papel de damisela en apuros que debe ser rescatada. Creo que la autora podría y debería haber buscado un desenlace que no implicase que Kate acabase teniendo un papel tan manido, por mucho que incluso en esos momentos no deja de plantar batalla y de ser la chica valiente y decidida que ya conocíamos.

La relación entre ambos funciona. Es evidente qué va a pasar al final con ellos, pero el camino hasta llegar está bastante bien, sobre todo por parte de él. Lo de Kate no deja de ser un flechazo, de sobra justificado por lo que ya he comentado más arriba. Lo de Jarrod es algo más lento, que va por fases de una forma natural: se siente atraído por ella pero su "locura" por la magia le tira para atrás, aún así se va acercando hasta que algo hace que le dé la espalda, pero no puede evitar sentir agradecimiento por lo que le intenta ayudar...

De la segunda parte, sin entrar en spoilers y sin ser una experta en el contexto concreto, resulta menos creíble. Diría que la autora se toma varias licencias y hay detalles que no terminan de cuadrar. Aún con eso, es un giro de guión respecto a lo anterior muy interesante.

El punto más flojo de la trama son sus secundarios. Tanto buenos como malos pecan de ser horriblemente planos. Salvaría a la familia de Jarrod y a Jillian, que es fantástica, pero los compañeros de instituto, con el "grupo de populares" idiotas, la mejor amiga fiel pero que no aporta nada a la trama y los que aparecen en la segunda parte del libro tienen tan poco fondo...

La palma se la lleva el malo, que cobra mucho protagonismo en la segunda parte, y es el peor de todos. Es el estereotipo caricaturizado de villano típico. Ése que se ríe mientras cuenta sus oscuros planes a los protagonistas y les da tiempo para que se preparen para derrotarle en vez de acabar con ellos cuando tiene ocasión. Tan arrogante y tan seguro de sí mismo que, como no puede ser de otro modo, subestima a sus rivales.

En cuanto a la estructura, no sé cómo de relevante habrá sido esta obra para el género (se publicó en el año 2000), pero fue la primera que leí antes del boom de juvenil romántica que combina capítulos en primera persona de cada protagonista, así tenemos las dos visiones principales. Por ejemplo, mi lectura más reciente con este formato ha sido Despierta.

En definitiva, a estas alturas sobre todo, no es una obra original, pero aún todavía la sigo disfrutando muchísimo. La nostalgia tiene su influencia en este aspecto y siendo una de las primeras lecturas que me encandiló, el factor subjetivo es muy potente. Aún así, si os apetece una historia sencilla pero con sorpresas, con una buena pareja protagonista y algunos momentos muy intensos, os la recomiendo. Y, si tenéis algún/a adolescente cerca que no lea y queráis que lo haga, quizás éste puede ser el primer eslabón de una larga cadena de libros.