sábado, 19 de agosto de 2017

Predestinados, de Josephine Angelini

Al empezar a redactar esta reseña me he preguntado qué me llevó a hacerme con el libro. Mi comentario de la compra (aquí) en 2011, ahí es nada, es muy vago y sólo digo que me llamaba la atención el tema griego y su punto de partida. También comentaba que había leído reseñas dispares y, la verdad, debería haber hecho caso a las negativas. Quizás si lo hubiese leído en su momento me habría gustado más pero unos seis años después de su llegada a casa son demasiados y mucho he cambiado mis gustos, sobre todo en lo que a libros de este corte juvenil, fantástico y romántico se refiere.

Argumento

Helena Hamilton se ha pasado sus 16 años de vida intentando esconder lo diferente que es, una tarea nada fácil el una isla tan pequeña como Nantucket. Su penúltimo año de instituto comienza con la noticia de que una enorme e interesante familia se ha mudado de España al pueblo. Los Delos son la comidilla general pero, sin saber por qué, hay algo que molesta a Helena de la simple mención de éstos. 

Este sentimiento se convierte en una ira irrefrenable que la lleva a intentar estrangular a Lucas Delos en los atestados pasillos del instituto nada más verle por primera vez. Helena sabe que ninguna persona normal podría luchar contra su fuerza desmedida en caso de no intentar refrenarse, pero parece que Lucas tampoco es normal.

Claro que lo que ninguno de los dos saben es que están destinados a enfrentarse y convertirse en los últimos protagonistas de una historia que no ha cesado de repetirse durante milenios, desde que la Helena original, la de Troya, fue la causante de una guerra. Una historia que enfrenta a sus dos familias y que parece imposible que tenga un final feliz.

Reseña

El libro es la primera parte de una trilogía y eso se nota en que es introductorio. El problema es que estamos ante un libro DEMASIADO introductorio cuando, para colmo, cuenta con unas 400 páginas (con tamaño de letra, márgenes e interlineado justitos, que a poco que se ampliasen aumentarían bastante las páginas). Demasiadas para lo poco que pasa. Demasiadas para lo insufrible que son los personajes. Demasiadas para lo mal armada que está la historia. Pero vamos por partes. 

Para empezar se nota que la moda Crepúsculo aún estaba muy fresca y seguía teniendo mucho tirón, porque el libro bebe y mucho de su esencia. Los Delos son los nuevos Cullen, igual de guapos y misteriosos; el romance de la pareja protagonista es igual de "imposible"; se dan situaciones mal-rolleras de forma similar (como lo de EL chico observando dormir a LA chica en su cuarto); hay el mismo alegato de fondo por la preservación de la virginidad de la mujer... La gran diferencia entre ambas sagas es la concepción de la protagonista pero ya es triste que al final, pese a mejorar en algunos aspectos, en el global es mucho peor que Bella.

Helena. Ay, Helena. Hacía tiempo que no me resultaba tan insufrible una protagonista. Es imposible sentir empatía hacia ella. Las chicas la odian por envidia, los chicos babean por ella. La chica es alta, guapa, inteligente, participa en el club de atletismo... es PERFECTA a niveles inhumanos. Y precisamente de eso va la cosa, ella como los Delos son semi-dioses de origen griego, lo que implica todo eso y más, y ese más son superpoderes. Pese a haberlos reprimido toda su vida, Helena les da varias vueltas a todos los Delos pero es tan idiota que se niega a aprender a luchar a pesar de que su familia, amistades y ella misma están en peligro. Al final parece que prefiere que los Delos la protejan a aprender a defenderse por sí misma. Tanto poder tan mal empleado. Tanta perfección para tanta autocompasión. Insufrible. Y mira que me habría encantado tener una protagonista que o bien le viniese grande todo esto y así se humanizase, o bien se dedicase a molar con todos los poderes que tiene. Pero ni una cosa ni otra, simplemente un personaje plano, idiota y, sencillamente anodina.

En cuanto al romance, no puede ser más absurdo. La forma en que pasan en un instante de odiarse a muerte (literalmente) a no poder vivir sin la otra persona es ridícula. Vale, sí, lo del odio tiene su mitología como excusa detrás así que al menos tiene una explicación. El amor, no. 

Si al menos después del "flechazo" hubiese un desarrollo de la pareja, tuviesen algo de química... pero no hay NADA. Un cúmulo de clichés de escenas de crear tensión porque "ahora sí, ahora no y no te explico el motivo de los cambios". Y mejor no hablemos del giro de guión final para mantenerlos separados por una mentira que los lectores sabemos que es tal, ellos no, pero todo es para dar pena, mantener la tensión y hacernos leer el siguiente libro. Pues va a ser que no.

La parte mitológica tampoco es para echar cohetes, lo que es triste con el potencial que tenía y sus posibilidades. Con todo, es sin duda lo salvable del libro. Por resumir diré que los problemas que tiene este aspecto son soltarte un tocho explicativo de golpe y mal y que te introduce elementos para cambiar el guión cada poco de forma totalmente increíble. Esto sobre todo lo vemos en Helena que ahora es más rápida que nadie, ahora puede volar, ahora puede soltar rayos, ahora puede cambiar de aspecto, ahora es invulnerable a las armas... En serio, a cada necesidad del guión, las normas internas cambian. Y mejor no entro en el tema de las familias, las leyendas sobre la Atlántida y demás.

Ahora toca colección de "detalles" que se me han grabado y no para bien:
- Noel, la madre de Lucas, es la encargada de cocinar. Creo que no hay escena en que no salga en la cocina y NADIE la ayuda aunque sean como 10 personas las que se sientan a comer. Y es humana, vamos, que no tiene super-poderes para facilitarse la tarea de cocinar. De hecho, en una de esas escenas, creo que es Lucas quien le dice a Helena que no se ofrezca a ayudar o se tirará una hora pelando verduras. Que tu madre eche esa hora y unas cuantas más te la suda ¿La excusa para que no quede mal? Que ella es feliz y que dice que así practica para cuando tenga un restaurante. Claro que sí.
- Todos los Delos jóvenes son muy fuertes pero sólo los chicos entrenan para la lucha en serio, las chicas ya tal, que es muy poco femenino o algo.
- Helena, en una de las fases de rechazo de Lucas, llega a creer que éste es gay (toma ego, porque eso es lo único que justificaría que no quisiera estar contigo) por lo que piensa que por él merecería la pena hacerse un cambio de sexo. No es coña, esto sale en el libro.
- Llegan a hacer una broma con violencia de género. Helena dice que le dirá a su padre que Lucas la ha golpeado. Él responde que le dirá que le ha gustado. Asco.

En definitiva, para historia que coja referencias de mitología griega, iros a por los Cazadores Oscuros. Este libro hace combo en personajes insufribles, mal romance, trama que no va a ningún sitio, giros de guión de mentira, clichés y más. Además, se hace eterno y aburrido, con lo que no tiene salvación posible. Por supuesto, las continuaciones están descartadas de mis futuras lecturas.

martes, 15 de agosto de 2017

Los surcos del azar, de Paco Roca

Para variar de tanta reseña de libro (y porque, para no mentir, me venía muy bien su lectura para cumplir algún punto de este reto y este otro) hoy os traigo la reseña de un cómic (o novela gráfica si os queréis poner exquisitos) de este famoso autor español al que le tenía muchas ganas desde que supe de su obra Arrugas. Con las buenas críticas que precedían a esta obra y una temática que me interesa ¿ha estado a la altura de lo que esperaba? Una pena, pero no. Seguid leyendo e intentaré explicarme porque tengo sentimientos encontrados.

Por si sentís curiosidad, podéis leer los primeros dos capítulos aquí.

Argumento

A través de los recuerdos del anciano Miguel Ruiz, republicano español exiliado en Francia, Paco Roca reconstruye la historia de La Nueve, una compañía a las órdenes del capitán Dronne integrada en la segunda división blindada del general Leclerc, y formada mayoritariamente por republicanos españoles. Una historia apasionante y olvidada sobre la contribución española en la Segunda Guerra Mundial.

La mayoría de los hombres que componían La Nueve tenían menos de 20 años cuando en 1936 cogieron las armas por primera vez para defender la República española. Ninguno sabía entonces que los supervivientes ya no las abandonarían hasta ocho años después, y que en la noche del 24 de agosto de 1944 serían los primeros en entrar en París. Los carros de combate llevaban, en el morro, nombres sorprendentes: Madrid, Don Quichotte, Guadalajara, Ebro o Guernica. Los soldados se apellidaban Granell, Campos, Fábregas, Royo, Pujol... Ellos encabezarán el desfile de la victoria del día 26 por los Campos Elíseos. Sin embargo, no lograrán su máxima meta de ver España libre del franquismo.

Reseña

Sinceramente, y yendo al grano, me ha decepcionado. No me ha llenado, ni emocionado, como esperaba que haría. Salvo algunos momentos puntuales, este cómic me ha dejado muy fría. Y sin embargo, siendo objetiva, sé que estoy ante una obra muy buena pero con la que he sido incapaz de disfrutar. A ver si consigo explicarme.

El recurso de los dos planos temporales, basando el pasado en las memorias de alguien que las va contando a otra persona por X motivo, está ya muy visto, aunque no por ello deje de funcionar para armar la trama. El autor lo refuerza con incluso estilos gráficos diferentes: el presente, abocetado y en un único tono gris de fondo, frente al relato del pasado, colorido y más definido.

Quizás mi problema con la historia es que ha querido abarcar demasiado para lo que podía en sus páginas que, para ser un cómic, 326 no son pocas. Empecé a leer pensando que todo el tomo giraría en torno a La Nueve y la liberación de París pero este pasaje resulta ser mínimo. La trama arranca en el puerto de Alicante al final de la Guerra Civil y termina poco después de la liberación de París. Son demasiados años en los que acaba pasando de puntillas por cada suceso que toca. 

Para colmo, con las páginas centradas en el presente, se pierde espacio en subtramas innecesarias como los líos familiares de Albert, el hombre que ayuda al anciano Miguel. Entiendo lo que quería hacer el autor con este personaje, que él solo representa la ignorancia y el desconocimiento de la historia que relegó a muchos héroes al olvido. Pero con que se quedase en esa concepción era bastante, sobraba todo el tema de su divorcio, de los niños, de la camarera que le hace tilín y blablablá.

Y ahora que hablo de esto, otro detalle que me ha escamado es la desaparición de las mujeres en la obra. Las que aparecen se limitan a ser interés amoroso de alguno de los hombres e incluso una que colaboró en la liberación de París estando en la resistencia tiene toda su historia resumida en un par de tristes líneas de diálogo que, para colmo, son narradas en el presente por boca de Miguel, ni le deja el espacio a ella para contarlo.

Otro punto que ha influido en que no me haya convencido lo que creía es que el tema bélico cobra mucha importancia y a servidora no le pueden importar menos "las batallitas", los movimientos de vehículos, cómo los descargan de un barco, cómo se entrenaron en nuevas técnicas y con nuevo armamento... Esperaba un relato más histórico/político, o más emocional y humano, y aunque el autor lo consigue colar porque es bueno y tiene experiencia, el balance es que me da poco de lo que yo esperaba y mucho de detalles que, para mí, son prescindibles.

Con todo, que estamos ante una gran obra no lo puedo discutir. Condensar tanto en tan poco espacio, aunque sea de pasada en algunos temas, tiene mucho mérito. La obra aporta luz a un fragmento de la historia y a unas personas que, durante años, fueron olvidadas, haciendo una labor más que necesaria. Tiene escenas brutales, intercala reflexiones contra el racismo y, muy especialmente, contra el fascismo y la obligatoriedad de luchar contra él sin tregua y sin dejar que respire ni un momento (algo que, como se ha visto en Charlottesville recientemente, no se ha cumplido, lo que ha tenido nefastas consecuencias). Además, la labor de documentación que se puede atisbar en los agradecimientos finales da muestra de un trabajo notable que convierten esta obra en una magnífica introducción para jóvenes y no tan jóvenes en la historia olvidada.

Al final mi problema con este cómic es que no es el cómic que yo esperaba leer. Por cada página que para mí merece la pena por una cosa u otra, hay varias que me dejan indiferente. Soy la nota discrepante en la red. Sino la totalidad, sí que la inmensa mayoría de reseñas que he leído para ver si alguien compartía mi opinión ponen a esta obra de maravilla. Las expectativas no han podido jugar más en mi contra y lo lamento porque sé que es una buena obra, pero... no ha sido para mí.

viernes, 11 de agosto de 2017

Frankenstein, de Mary Shelley

La pereza veraniega está siendo horrible y me está costando la vida misma hacer algo mínimamente productivo. Esta reseña, por ejemplo, la podría (debería) haber escrito hace como una semana o más. Así están la cosas...

Frankenstein, o el moderno Prometeo es el gran clásico de terror que me faltaba por leer si consideramos que Drácula y El extraño caso del Dr. Jeckyl y Mr. Hyde forman el Top 3 de éstos. Además, a éste le tenía especial ganas por haber sido escrito por una mujer, saliéndose del registro romántico y/o costumbrista al que estaban relegadas. No sólo eso, se considera que esta obra es la primera novela de ciencia ficción. La historia de la creación de la obra también es fascinante y os recomiendo leerla, por ejemplo aquí.

Argumento

El explorador británico Robert Walton, recién llegado a las inmediaciones del Polo Norte, escribe a su hermana Margaret para informarle de sus avances. En estas cartas le habla de un extraño encuentro con un señor llamado Víctor Frankenstein, oriundo de Ginebra, al que ha rescatado de una muerte segura sobre una placa de hielo. Éste, al ver la obsesión de Robert por cumplir su sueño de llegar al Polo, en una empresa que se presenta suicida a todas luces, se decide a contarle su propia historia para que no cometa sus mismos errores.

Frankenstein nació en una respetada familia y cuando creció se trasladó a Ingolstadt a estudiar filosofía natural, algo que le apasionaba desde que era un niño. Allí destacó con ideas innovadoras y concibió la idea de intentar crear vida a partir de materia orgánica muerta. Su sueño se hizo realidad pero se convirtió en pesadilla en el mismo momento en que el ser se movió.

Reseña

Lo primero que quiero comentar es que por momentos (por muy absurdo que esto sea) pensé que había habido algún problema en la edición y, bajo la portada de Frankenstein, se había publicado otra novela. Sí, lo sé, absurdo, pero es que llegué a la novela sin saber de ella nada más que la vaga idea general del momento del despertar de la criatura que tan referenciado ha sido en películas, series y todo tipo de ficción. Como en las otras obras mencionadas se recurre a usar cartas y relatos de terceros que de primeras no tienen relación con el auténtico protagonista. En este caso tenemos a un aventurero que quiere cumplir su sueño de viajar al Polo Norte antes que nadie y el azar le lleva a rescatar al auténtico protagonista. A partir de ese momento el relato continúa en primera persona por parte de Frankenstein hasta que, al final, se recupera el formato de las cartas que cierran la historia.

Este peculiar inicio me descolocó al principio y tardé en conectar con la obra, la verdad sea dicha, pero pronto llega el momento en que se vuelve imposible de soltar. Y es que estamos ante un clásico maravilloso, mucho más profundo e intenso de lo que de primeras pensaríamos que sería la historia del monstruo que cobra vida.

La novela trata con maestría el dilema de la ciencia sin moral, de cómo la obsesión por conseguir superar los límites de lo establecido trae consecuencias. Pero sobre todo es un relato sobre la humanidad, sobre cómo un ser puro se corrompe y se vuelve destructor por la falta de amor o simple respeto de quienes le rodean. Por su puesto, no falla la reflexión sobre "querer ser Dios" y el paralelismo cristiano con el mito de la creación de Adán, que es trascendental en la trama.

Reflexiones profundas aparte, la obra es la historia de dos personajes, creador y criatura, "padre e hijo", que se odian casi desde el primer momento. Ambos hacen cosas horribles, su actitud con el otro entra en una espiral destructiva que pronto se ve que no puede acabar bien. Y lo sientes por ambos, sobre todo por el monstruo que en realidad nace como un bebé que desconoce todo del mundo que le rodea y, como sólo recibe desprecio, aprende a devolver lo mismo. Pero con todo, es imposible evitar sentir también odio por un ser que hará auténticas atrocidades a inocentes por dañar a su creador de modo que, al final, ninguno está libre de culpas.

Ya digo, es un relato muy profundo y también muy duro y, por momentos, realmente triste, mucho más que la idea de historia terrorífica que tenía asociada a este clásico.

En cuanto a la creación del monstruo y de la componente más de ciencia ficción, la autora sortea detallar nada. Teniendo en cuenta que la historia está siendo contada a Walton, Frankenstein no quiere que nadie sepa cómo llevó a cabo su creación para que no puedan reproducir el milagro. Esto no deja de ser un recurso un tanto vago para no pillarse las manos pues, aparte de hablar de la recolección de partes de cuerpos, no hay más detalles. La idea que tenemos en la mente de que es un rayo lo que le da la vida no está como tal en el texto aunque en un pasaje anterior se había mencionado el efecto de un rayo en un árbol que produjo un fuerte impacto en el protagonista.

En definitiva, una auténtica joya literaria. Tremendamente original en la época de su concepción, es un auténtico imprescindible que os recomiendo que leáis. La novela supera cualquier imagen generada con posterioridad. Eso sí, no esperéis una obra de ciencia ficción con los estándares actuales pues esto es obviado en favor de una carga reflexiva y dramática mucho más profunda e interesante. Frankenstein y su criatura son dos personajes auténticamente humanos, para bien y para mal.

domingo, 30 de julio de 2017

La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal, de Barbijaputa

Terminé este libro hace varios días pero entre la pereza veraniega y que no sabía cómo enfocar la reseña, creo que al final la he pospuesto demasiado, así que a ver qué sale. 

No sé si entre quienes me seguís y/o leéis mis reseñas sabréis quién es la autora. Barbijaputa es el seudónimo de una twittera y articulista bastante conocida por las redes. Suele escribir sobre política de izquierdas y feminismo. Personalmente, me cae muy bien y raro es el artículo que publica y no enlazo en mi cuenta. Sólo por el acoso brutal que se come ya se merece mi respeto. Me faltaba conocer su faceta de escritora y en esas estamos hoy aquí.

Argumento

La historia de Bárbara es la historia de una chica compleja, una chica que tiene miedo a demasiadas cosas. Probablemente a más que los demás. Y así, peleando con sus temores como puede y fingiendo ser más valiente de lo que es, acaba viviendo en Madrid. 

En la capital ha conseguido por fin realizar su sueño: trabajar como auxiliar de vuelo de la mayor compañía del país (a pesar de que las estrictas normas de vestimenta y de sonrisa permanente le parecen absurdas). Su ideología feminista y de izquierdas chocará más de una vez con lo que ve en su trabajo.

En uno de los vuelos conoce a El Hombre Más Maravilloso Del Mundo (EHMMDM) y parece haber química entre ellos (aunque ella le oculta que no ven el futuro en común de la misma forma). Además, con esta profesión visita países exóticos (lo que le enseña realidades no siempre ideales) y gana más dinero que la mayoría de jóvenes de su edad (pero pasa poco tiempo en su casa, un piso compartido con jóvenes de su edad).

Reseña

Lo primero que quiero destacar es que la voz narradora está en primera persona. Como sigo a la autora desde hace tiempo y también he leído alguna de las entrevistas que le hicieron a raíz del libro, hay más que detalles que sé que son autobiográficos. El más destacado es la profesión de auxiliar de vuelo. Sólo ella puede saber dónde acaba su vida y dónde empieza la ficción. Además, que la protagonista se llame Bárbara y el diminutivo cariñoso que usa su familia sea "Barbi" no ayuda a separarlas mentalmente. Lo cierto es que no lo veo mal. Ésta es su primera novela hasta la fecha, así que suplir la inexperiencia con hechos, anécdotas y experiencias propias ayuda a dar forma y, sobre todo, solidez a los personajes.

Si tuviera que clasificar la novela de alguna manera sería un anti-chick-lit. A ver si me explico. El chick-lit es un subgénero de la romántica adulta que en general peca de banal y superficial. Podéis profundizar más aquí y aquí. La novela sigue teniendo un toque humorístico, también sigue las andanzas de una chica joven que vive en una gran ciudad, con sus amores, sus amistades, sus líos familiares y su trabajo, pero ya, ahí acaban las semejanzas. La autora le da una vuelta a toda la trama con un baño de feminismo, de problemas sociales con un enfoque de izquierdas que trastoca todos los esquemas propios del chick-lit y hace de ésta una novela comprometida que habla de algo más que romance.

La novela desprende sencillez y cercanía en cada página. Tenemos personajes muy humanos, con sus virtudes y defectos (menos Rodrigo, que es un cretino, a secas), con sus propias vidas llenas de altibajos. Bárbara llega a ser un personaje fascinante: a veces te dan ganas de abrazarla y decirle que todo va a salir bien y a veces le darías la patada por ser insoportable. Lo dicho, humana. Y los pasajes que intercala hablando de su niñez son de lo más simpáticos, sobre todo por las conversaciones con su padre, tan racional, que le intenta explicar la vida de una forma que a su edad no llega a entender.

El tono con el que escribe la autora también ayuda a hacer cercanos a los personajes. Para mucha gente la escritura resultará pobre, no lo discuto, la voz de una chica joven, que nos habla de manera directa sin andarse por las ramas no es propio de la "alta literatura", ni falta que le hace, oye. Además, el libro es hijo de su tiempo y me encanta la parte en que habla del 15-M, de la crisis y hasta de Twitter. 

En cuanto al romance, me gusta el tratamiento que tiene. No es la clásica historia que llega hasta el momento en que empiezan a salir o cuando se casan sino que va más allá para plantearse el después. Sobre todo esto es importante cuando tenemos una protagonista que tiene muy clara su decisión vital y ésta es contraria a lo que espera su pareja. Por no hablar que, aunque este romance es muy importante en la trama, igualmente lo son las relaciones familiares, el trabajo y las amistades para Bárbara. 

El único defecto que le puedo poner al libro es que los temas feminista y de izquierdas están metidos de una manera... poco fina. Digamos que ha sido en plan "elefante en cacharrería". Y coincido totalmente con su forma de ver el mundo pero esto es una novela y los códigos son otros. Por poner un ejemplo, en el capítulo de "La chica que se hizo feminazi" habla de El segundo sexo de Simone de Beauvoir y hay pasajes que parecen más uno de sus artículos que un extracto de la novela. No me entendáis mal, esto está intercalado con la trama pero le ha faltado sutilidad para introducirlo de mejor manera. Con todo, que para mí no dejan de ser detalles que hablan más de su inexperiencia como novelista que de otra cosa, ha sido un gustazo leer una historia que podríamos llamar romántica con un enfoque feminista y de izquierda.

Creo que lo voy a ir dejando por aquí. Mi simpatía por la autora (y que el libro fuese regalo de mi mejor amiga) ya me predisponía a que la lectura me gustase. Aún así, he procurado ser objetiva con la reseña. No puedo negar que me ha gustado mucho, me he identificado con el enfoque y algunas ideas y he pasado un buen rato pasando sus páginas. No será la novela mejor escrita del mundo, pero es muy cercana, más profunda de lo que parece y muy necesaria en un mercado abarrotado de libros tóxicos.

domingo, 23 de julio de 2017

El libro de los portales, de Laura Gallego

No pensaba leer otro tocho después de En la tierra del fuego pero el azar (literalmente) me llevó a este libro y sus 500 páginas cuando lo que me apetecía era algo que rondase las 300-400. Aún así, como hacía tiempo que no leía nada de Laura Gallego y me apetecía variar el tipo de lectura (el género fantástico era una magnífica opción para ello), acabé pasando sus páginas hasta acabarlo. Y no me enrollo más que va a ser una reseña larga porque hay mucho que rascar... y no mucho salvable, por desgracia.

Argumento

Los pintores de la Academia de los Portales son los únicos que saben cómo dibujar los extraordinarios portales de viaje que constituyen la red de comunicación y transporte más importante de Darusia. Sus rígidas normas y su exhaustiva formación garantizan una perfección técnica en todos sus trabajos.

Para realizar los portales se necesita bodarita, un mineral de color granate que les sirve para hacer la pintura con la que trazarlos. Sin embargo, en una mina casi agotada de este preciado material, ha aparecido una veta que tiene un peculiar color azul. Si finalmente tiene utilidad o no, o si tiene otras propiedades todavía por descubrir, es algo en lo que la Academia pone su interés pues puede ser clave para el futuro de la misma y hasta su supervivencia.

Tabit, estudiante de último año en la Academia, recibe el encargo de pintar un portal para Yunek, un humilde campesino que lleva años ahorrando para tenerlo y ayudar así a que su hermana pequeña tenga un futuro lejos de los campos. Sin embargo, la cosa pronto se complica y éstos junto a Caliandra, rival académica de Tabit, y otros jóvenes deberán enfrentarse a numerosos peligros para desentrañar qué está sucediendo por todo el país, incluidos asesinatos y desapariciones. 

Reseña

Laura Gallego tiene experiencia escribiendo y se nota, sin embargo, éste me ha parecido un libro flojo, muy lejos de joyas como La emperatriz de los etéreos o Alas de fuego, que me encantaron en su momento.

Para empezar por lo bueno, tenemos una historia compleja que sabe armar, darle forma y dosificar la información para que las piezas encajen como un puzle poco a poco. Más que una historia de fantasía diría que es de intriga y suspense pues cada personaje al que sigue la voz narradora es, en cierto modo, un detective que va siguiendo ciertas pistas para dar respuesta a las preguntas que se forman y que cada vez son más numerosas y complicadas de responder. En este sentido, es inevitable engancharse porque el ritmo ágil y la curiosidad, al menos a mí, me ha hecho avanzar con buen ritmo. 

Pero pasemos a los problemas, que empiezan pronto. La primera pega es su excesiva extensión. Le sobran páginas a puñados cuando explica ciertas ideas demasiado a fondo  o da varias vueltas a lo mismo. Sin embargo, otros aspectos están poco desarrollados. Para quien ya lo haya leído, que me diga que el giro de guión que se da a partir del momento en que aparece el portal realizado con pintura morada no es una ida absoluta de pinza y un desbarre incongruente. Entiendo lo que pretendía la autora y el sentido general de plantearse algo más complejo que portales que vayan más allá del desplazamiento en el espacio para introducir la variable del tiempo y de los universos paralelos, pero no cuadra con el resto del libro. 

Laura Gallego ha querido abarcar más de lo que daban de sí las páginas (sí, con 500 páginas han faltado bastantes, a menos que hubiese narrado de otra manera) sin llegar a desarrollar bien ninguna de las líneas principales. Se podía haber centrado en el tema de la escasez de la bodarita granate, con el contrabando y la hipótesis de una guerra con el país vecino que nunca llega a explotar. Es más, se dice que en el pasado Darusia ganó una guerra gracias a los portales. Si dejasen de poder hacerlos, el libro habría sido trepidante para encontrar una solución que impidiese una nueva guerra. Otra opción que no explora bien son los saltos en el tiempo. Éstos siempre son muy complicados de manejar y, con el poco peso que acaban teniendo, el tratamiento es deficitario. Ambas líneas argumentales no han acabado casando y, sin embargo, creo que habrían dado para una bilogía la mar de interesante a poco que le hubiese dado un par de vueltas.

Otro detalle no menor. Toda la concepción de los portales está basada en la ciencia, se niega expresamente que sea magia. Cuando se dice en un primer momento no lo terminas de creer, pero quedas a la espera de que te explique cuáles son sus fundamentos científicos, ya sean más o menos creíbles, con mejor o peor explicación. Pero esto no sucede. Sí, habla de que hay que hacer ciertos "cálculos" de coordenadas, que los portales tienen que cumplir ciertas características para que funcionen, pero al final todo se basa en que hay una piedra cuyas propiedades no terminan de conocer que, convertidas en pintura, permiten el funcionamiento de portales. El libro no dejaría de funcionar si reconociese que se basa en la magia de esas piedras. Es como si las pociones de los libros de Harry Potter fuesen meras fórmulas de química porque tienen unas proporciones particulares y unos ingredientes, por fantásticos que éstos sean. No entiendo el rizo extraño que ha querido hacer con este tema para intentar negar que es un libro fantástico con magia.

Pero lo peor del libro, lo que más me ha defraudado, son sus personajes. Los que tienen protagonismo tienen cierto trasfondo pero... lo siento, quedan planos. No tienen alma, no se sienten reales, no traspasan el papel. El pasado triste-pero-tampoco-tanto de Tabit sólo explica por qué es tan aplicado en los estudios y tan riguroso con las normas pero eso es todo. No tiene evolución, no hay nada en él, sólo he visto un plano con un par de rasgos definitorios, igual que Yunek y su obsesión por el portal. Y Caliandra es maja pero no la llegamos a conocer más allá de que lo suyo es la intuición para hacer portales. 

El único personaje con algo de vida y dilemas personales es Tash. Además, es un personaje interesante pues, aunque coge el tópico de "chica que se hace pasar por chico desde que era pequeña" lo lleva más allá al rechazar su propia anatomía femenina lo que, de haber sido bien llevado, habría supuesto la inclusión de un personaje trans. Y bueno, si merece la pena es porque es el único personaje que se puede decir que tiene algo de carisma.

Y si hablamos de personajes, toca hablar de las relaciones entre éstos. Para empezar, la rivalidad de Tabit y Caliandra no existe al final. Sí, tienen visiones opuestas que no van mucho más allá de un debate teórico en clase al inicio. Me han recordado, siguiendo con Harry Potter (entre la Academia, las clases y otros detalles es inevitable pensar en la famosa saga), a Harry y Hermione con los roles cambiados, siendo él en este caso el estudioso, cumplidor de normas y ella la talentosa con destellos de rebeldía. Podrían haber dado un juego que no ha habido.

En cuanto a los romances, no pueden estar más cogidos con pinzas. No es que sean flechazos, que al menos dan pie a que desde ese momento se profundice en la relación, es que se pasa de "somos amigos" a "nos amamos locamente" porque sí. Y todo partiendo de que apenas páginas antes uno de los personajes tuvo el corazón roto por otra persona. No hay un solo detalle que indique que se están fraguando unos sentimientos por ninguna de las dos partes de la pareja que al final se forma. 

Y si esto era en referencia al romance "principal", hay cierto romance secundario que de tan mal metido que está, resulta denigrante, más aún porque implica una subtrama de homosexualidad que sale de la nada y va hacia ningún sitio. He leído que aquí, Laura ha metido a su primer personaje homosexual (o al menos que lo es abiertamente) y no lo ha podido hacer peor. No sólo el chico no tiene ningún carisma y su presencia en la trama es innecesaria, sino que no ha podido plasmar su condición de forma más insultante hacia otro colectivo. A ver, me quiero explicar, así que SPOILERS. Rodak es gay y se enamora de Tash pensando que es "él" y ella le corresponde creyendo que se ha dado cuenta de que es "ella". Se besan y entonces el chico descubre que en realidad es una chica, la empuja y se siente engañado. Ella siente aún más desprecio por su cuerpo porque nunca es lo que debe ser. Acaban haciendo las paces y quedan como amigos. No quiero enrollarme mucho pero aquí hay un tufo muy feo a transfobia o misoginia interiorizada, no sabría decir qué predomina más. A falta de un desarrollo decente, podemos entender que Tash tiene un sexo definido por sus genitales pero su género no ha quedado identificado. Personalmente por lo que he leído, creo que es más bien un chico trans que una chica masculina. Ya digo, esto es mera intuición personal pues la autora no ha profundizado en ello y me baso en apenas detalles. Vamos, quiero decir que Rodak rechaza a Tash por sus genitales después de haberse enamorado de su personaje masculino. FIN DE SPOILERSEsto es muy feo y, sobre todo, muy innecesario. Para hacer esto, mejor haberse ahorrado esta subtrama. 

No quiero despedirme sin comentar que en el libro hay unos malos que se descubren de mala manera en un final precipitado, tienen unas motivaciones que dan penita y son muy clichés. Ah, y no olvido mencionar que al final se da la muerte más innecesaria y ridícula del mundo sólo para "castigar" a cierto personaje porque quiso solucionar su problema siguiendo la vía fácil pero alejada de las normas, lo cual está mal y se merecía la muerte por ello (¿?). Ah, y el deus ex machina que se marca al final para salvar a los protagonistas de la muerte frente al malo es ridículo. Ah, y el epílogo es terrible. Ah, y son pocos capítulos para tantas páginas. Ah, y...

Ya había avisado de que iba a ser una reseña larga. Felicidades a quien haya sido capaz de leer todo este tocho. En definitiva, ideas interesantes tiradas a la basura, personajes que tienen ninguna o muy poca chispa salvo alguna excepción, romances horribles, exceso de páginas para unas cosas cuando le faltan a otras... La lectura ha sido entretenida el tiempo que me ha durado porque esperaba que, con los buenos elementos que tenía, el conjunto al final mereciese la pena, pero es que hay tantísimas pegas... Espero que haya sido un bache puntual y los otros libros que me quedan por leer de la autora me gusten tanto como mis anteriores lecturas.

martes, 18 de julio de 2017

En la tierra del fuego, de Carla Federico

En los retos por categorías que estoy haciendo vi que había cierta (casi) coincidencia. Por un lado, para el Desafío Curioso se pide un libro con más de 666 páginas. Por otro lado, para el Lijmathon, uno de los puntos es leer un libro de más de 500 páginas. Dado que últimamente no tengo recuperado del todo el vicio lector, no me veía leyendo dos tochos de semejantes dimensiones en el mismo año (o tal vez sí, el tiempo y mis ganas dirán), así que opté por buscar un libro de mi gigantesca pila de pendientes que superara la cifra mayor. Por ese motivo así de simple es por el que hoy os traigo esta reseña, y es que tampoco tengo tantos libros en mis estanterías con tantas páginas. Por cierto, en concreto tiene 711 páginas.

La novela llegó junto a cierto boom por las obras de Sarah Lark (de la que tengo varios libros pendientes de leer) en un subgénero que se le conoce como "novelas de paisaje" (landscape). A diferencia de las sagas de aquella, Carla Federico escribió esta historia como un libro único, lo que siempre es de agradecer, si bien dejó una puerta abierta a una continuación que finalmente realizó pero que no se ha llegado a publicar en español. 

Argumento

1852. En el puerto de Hamburgo concurren numerosas familias que están a punto de embarcar en el Herman III para poner rumbo a Chile. La mayoría busca un futuro mejor, persiguen la promesa de tener sus propias tierras y prosperar con esfuerzo y tesón. Saben que será un futuro difícil pero es mucho más prometedor que lo que dejan atrás. 

La familia Von Graberg está formado por la joven Elisa, su padre Richard y Annelie, su madrastra, a la que no logra apreciar pues su madre, con quien realmente deseaba realizar ese viaje, apenas lleva un año muerta. Éstos, que se han podido permitir tener un camarote propio, tendrán de vecinos a los Suckow, el pastor Zacharias, contrario a ir a esas tierras salvajes, y su sobrino, Cornelius, joven que guarda numerosos recuerdos dolorosos.

El grupo más numeroso es la familia Steiner, formada por el matrimonio de Jakob y Christine, sus tres hijos Fritz, Lukas y Poldi, y sus tres hijas, Christl, Lenerl y Katherl. Junto a ellos viajará Jule Eiderstett, quien despertará numerosas habladurías por viajar sola y será desde el primer momento en que se encuentran la mayor amiga-enemiga de Christine. También compartirán espacio con la familia Mielhahn en la que Lambert, un hombre violento tiene por costumbre golpear a su esposa Emma y a sus hijos Viktor y Greta.

Reseña

La extensión de la obra da para hablar de muchas cosas largo y tendido. Empezando por lo más objetivo, para que os hagáis una idea, ésta se divide en varias partes (libros) con importantes saltos temporales entre ellas e incluso dentro de cada parte. Así, la historia abarca desde 1852 hasta 1880. Se agradece que haya recurrido a esto para centrarse en las etapas principales de las vidas de estos colonos. Además no nos perdemos nada porque de una manera u otra acaba resumiendo cómo se desarrolla la vida en esos lapsos temporales que se omiten. Por ejemplo, el libro segundo acaba en 1856 y el tercero empieza en 1863.

Visto ya el marco temporal, hablemos del espacial. Y es que estando en una "novela de paisaje", el entorno tiene una gran importancia. Por cierto, el libro incluye un par de mapas de la zona de Chile al inicio, uno general y otro que hace zoom en la zona donde se asientan. La autora describe de maravilla el entorno y no es difícil imaginar las selvas, el lago o las montañas que sirven de telón de fondo. Podemos ver la dificultad de estas personas en su lucha contra la naturaleza para hacer hueco a sus cultivos con toda la crudeza y el empeño que necesitaron para salir adelante. El fango en que muchas veces se tienen que mover acaba siendo tan real que parece que seas tú quien lo está pisando.

Pero pasemos a lo interesante. La historia, basada en la colonización histórica y real, no se limita a hablar de cómo fue ese proceso sino que nos presenta a un elenco muy variado de personajes bastante bien construidos, aunque quizás pequen de ser demasiado simples. En este sentido, los pocos malos que hay son muy malos y muy clichés con patas y los buenos son muy buenos aunque guarden alguna sorpresa en su desarrollo. Del elenco me quedo con Jule, que es una mujer fuerte, directa y muy sabia aunque quizás peque de ser demasiado borde a veces, pero es maravillosa. En el bando contrario, Lambert es odioso y es la muestra de cómo un maltratador puede hacer daño incluso cuando desaparece de escena, por las secuelas que deja.

Aunque la cantidad de personajes que hay forman un relato coral, el protagonismo se lo llevan Elisa y Cornelius. El romance entre ellos con sus idas y venidas es lo que sirve de hilo conductor. Pero no estamos ante una novela romántica histórica al uso, primero porque hay más personajes que tienen su papel y segundo porque el clásico final feliz no es tal como el que se espera de estas novelas y resulta un tanto agridulce.

La trama es entretenida y engancha desde el principio sin, al menos en mi caso, hacerse pesada aún con su extensión en ningún momento. Sin embargo, no es perfecta. Llega a pecar de caer en cierto tono de telenovela barata con enredos, gente que se entromete y confusiones varias que acaban cansando. Por poner un ejemplo gráfico: en la novela se escriben dos cartas de importancia y ninguna llega a manos de su respectivo destinatario, al menos no a tiempo de evitar ciertos problemas. En ambos casos por egoísmo y por intromisiones de terceros.

Por otro lado, aunque se plantea la problemática de la colonización y sus consecuencias terribles para los pueblos indígenas, esta crítica adquiere muy poco peso y los mapuches tienen un peso mínimo en la trama. En una nota final la autora decía que quería dedicarle un libro a Quidel, el único que cobra cierto protagonismo, pero hasta donde yo sé, no lo ha escrito.

Con todo, está claro que el foco lo puso en la experiencia de los colonos y, críticas al proceso histórico aparte, la autora lo refleja con toda su crudeza y dificultad: compatriotas aprovechados, la lucha contra la naturaleza, los conflictos con los indígenas, hambrunas y muertes. No, no fue un paseo por el campo lo que vivieron estas personas en la realidad y en la ficción. Empatizar con su dolor y sus problemas pero también sus logros es inevitable y de lo mejor de la novela.

Podría seguir divagando pues la novela es extensa y da pie a muchos temas: la relación entre los colonos, el crecimiento de la comunidad, las rencillas, los lazos que se tejen, etcétera. Me ha gustado mucho aún con las pegas que menciono. Si queréis probar con este subgénero de novelas de paisaje, quizás no sea la mejor, pero a mí me ha servido para querer probar más historias así de fascinantes en que la lucha de un grupo de personas frente a las adversidades marcó una época.

sábado, 15 de julio de 2017

La metamorfosis, de Franz Kafka

Dispuesta a seguir con el reto de Clásicos en Cremallera, que gracias al PFC se me ha acumulado un importante retraso, me tocaba seguir con un autor y opté por este clásico moderno tan famoso y tan corto. 

No se puede decir que fuese con expectativas. El punto de partida que todo el mundo conoce no me atraía lo más mínimo salvo por cierta curiosidad de ver qué había después del mismo que justificase tanta fama ¿Veredicto? Seguid leyendo.

Argumento

Gregorio Samsa es un comerciante de telas que vive con su familia a la que él mantiene con su sueldo. Una mañana, tras un sueño intranquilo, amanece convertido en un enorme insecto. Al darse cuenta de lo tarde que es, intenta comenzar sus actividades diarias habituales, pero al estar acostado sobre su curvada espalda, no logra levantarse de la cama.

Su madre, su padre y su joven hermana Grete acaban preguntándole sobre su estado, dado lo extraño que resulta que se retrase. Gregorio, que en sus viajes ha cogido la costumbre de cerrar con llave las puertas de su habitación, intenta tranquilizarlos, pero ninguno se da cuenta de la singularidad de su voz.

El gerente de su trabajo llega a la casa familiar para preguntar la razón del retraso. Después de largos y penosos esfuerzos, Gregorio consigue levantarse y abrir la puerta. El gerente, al verlo convertido en un insecto, huye horrorizado. La familia se aleja de él y su madre lo evita en particular. Nadie comprende que Gregorio, pese a su apariencia, comprende y piensa todavía como un ser humano. 

Reseña

Sinceramente, ni fú ni fá. Es un relato que se presta a ser metáfora de algo más, a contar algo entre líneas pero he sido incapaz de ver más allá de la breve historia que se narra: un cuento fantástico de un hombre que se convierte en insecto, despertando el asco de la gente que le ven. Nada más.

Por rascar un poco, he enlazado mentalmente la metamorfosis con alguna enfermedad que genere deformaciones y/o degeneración física y/o mental. Precisamente anoche vi la película Una pastelería en Tokyo en la que sale el tema de la lepra y no resulta descabellada la comparación del rechazo que genera esta enfermedad y la de convertirse en un insecto gigante. 

Visto desde una perspectiva realista y no fantástica, tampoco es difícil pensar en los problemas económicos y de logística en las casas para adaptarse a las nuevas situaciones que un "cambio" semejante supone, sobre todo si es la persona que mantiene económicamente a la familia. 

Aparte de estas reflexiones personales, que no creo que tuviese intención de generar el autor con su historia, la obra me ha gustado más de lo que esperaba. Claro que iba con una expectativas tan bajas que a poco que no se han cumplido, ya me doy por satisfecha.

Tiene un arranque que tira hacia lo absurdo o surrealista. No sólo por la metamorfosis en sí, que por supuesto no tiene ninguna explicación, sino por la actitud del protagonista, que no asimila lo que le ha sucedido y cree que podrá coger el próximo tren para seguir con su trabajo y continuar con su vida. De hecho, creía que la cosa iba a ir por aquí, que la gente ignoraría su transformación, pero no. A partir del momento en que se abren las puertas de su cuarto y le ven, la familia y su jefe actúan de manera "normal": miedo, asco y cierta violencia.

Al final no deja de ser una historia triste y decepcionante con la gente. Las cuestiones económicas, cuando falta dinero y llevan a una familia a ajustarse el cinturón y a trabajar dura y penosamente, cambian y endurecen el corazón. Es triste ver cómo la dulce Grete, la única que se preocupa al principio por lo que es ahora su hermano, acaba olvidando lo que fue y empieza a desear su desaparición. Creo que esto es, al final, lo más interesante de la novela: la reflexión que subyace sobre el dinero y la familia, los lazos amorosos que se deterioran si aparecen problemas económicos, el egoísmo y el ignorar y despreciar al que ya no aporta a la economía familiar y sólo genera problemas. No sé si era lo que el autor quería destacar pero yo me quedo con esto.

Poco más que añadir. Su punto de partida tan original justifica la fama que consiguió pero su desarrollo no deja de ser un tanto anodino, previsible y algo descorazonador y deprimente, por lo que no recomiendo especialmente su lectura. Ya digo, como iba con muy bajas expectativas no esperaba nada y creo que si me ha gustado más de lo que esperaba es en parte por lo que yo misma he querido intentar leer entre líneas. Si tenéis curiosidad en este famoso título, leedlo, os durará poco y así saldréis de dudas.

miércoles, 12 de julio de 2017

Allí abajo (T3)

Hay ocasiones, como ésta, que sigues una serie por inercia. La pones por la noche, mientras cenas, para pasar un rato entretenido y poco más. Esto era esta serie en sus inicios: humor, entretenimiento, una pizca de romance e incluso unas gotitas de denuncia social muy puntuales. Todo eso se ha perdido, salvo ciertos golpes cómicos que es por lo único que no he dejado de ver el bodrio en que se ha convertido Allí abajo.

Supongo que quien lea esta reseña habrá visto las dos anteriores temporadas (reseñas aquí y aquí) o sino, no le importará leer spoilers. No sólo de sus primeras partes, también los voy a hacer de ésta porque me ha parecido tan, pero TAN horrible...

Reseña

Por situarnos: en esta temporada, Iñaki y Carmen, la pareja protagonista, se mudaba de Sevilla a San Sebastián por la oportunidad del primero de cumplir su sueño de trabajar con uno de los grandes chefs vascos: Arzak (si no me falla la memoria). El cambio de escenario no está mal. Si al principio de la serie vimos la adaptación al Sur del vasco, ahora es la andaluza la que sufre con el traslado. Pero no sólo ella, también José, el celador malagueño se acaba mudando al Norte. La serie sigue usando tópicos pero me mantengo en lo que dije respecto a su T2, que había perdido el punto de reírse de los propios tópicos, como tengo la sensación que hizo en la T1, para pasar a usarlos sin más. Esto entraba dentro de lo esperable y, en fin, algunos tienen su gracia, otros no tanto, pero se aceptan. Recordemos: entretenimiento nocturno durante la cena.

No sé cuánto esperaban los guinistas que durase la serie. No creo que calculasen que fuese a llegar a la T3, pero así ha sido y ha degenerado demasiado rápido. La T2 fue la de una boda absurda cuando llevaban saliendo apenas unos meses. Fue bastante triste que el personaje de Carmen en seguida cayese en el cliché de dar palmas por casarse con lo independiente que era. 

¿De qué podía ir la cosa en esta T3? Venga, seguro que os lo imagináis. Exacto, embarazo. Tardan unos cuantos capítulos que, para lo único que están es para introducir otro interés amoroso hacia Carmen después de la despedida de Robert. Así tenemos un ginecólogo acosador, que no acepta que no es no y que, claro, hará lo posible por enamorar a una recién casada que, con lo inteligente que es, ni se da cuenta de los sentimientos de él, con lo que encima se supone que nos debe dar pena a los espectadores por amor no correspondido y, más aún, ignorado. Pues... no. Lo de Horacio, que así se llama el personaje, resulta cansino y por momentos vomitivo.

Esto saca al peor Iñaki posible: un imbécil, posesivo, celoso y desconfiado que es tan... que llega a dudar de que su bebé sea suyo. Guionistas... no, así no. Habéis convertido a un protagonista algo idiota pero majo en un cretino impresentable. Han echado por tierra el tono buenrollista de la serie para convertirla en un culebrón barato. Y mejor no hablemos de Gotzone, la rival culinaria en Arzak que pasa de hacerle la vida imposible a iñaki a interponerse estúpidamente en la relación.

Iñaki, Carmen, Gotxone, Rosa Mari y Horacio

Y hablando ya de personajes secundarios, el papel de las mujeres en esta temporada ha sido horrible a todos los niveles. 
- Gotzone es una arpía pero se ignora que si Iñaki, como rival culinario, está ahí por el puesto en Arzak es gracias al enchufe de su amigo Antón. Ella, que parte en desventaja en un mundo masculino lleno de amiguismos, se ha ganado a pulso estar ahí y se lo trabaja. Para ganar el puesto usa todas las artimañas que puede. Y la debemos odiar mientras Iñaki está más pendiente de sus asuntos personales que de su trabajo. 
-Trini, la directora de la clínica, pasa a ser una caza-fortunas. Ella siempre ha sido ambiciosa pero ha hecho todo por la Clínica. Al ver que ésta quedaba a cargo de un inútil lo seduce para poder controlarlo. Obviamente, es una mala pécora cuando queda entre la espalda y la pared y acepta un matrimonio que no quiere. Todo su arco ni tiene sentido ni está bien llevado ni ná.
- Rosa Mari, madre de Peio y ertxaina de profesión queda ridiculizada como obsesa de las normas. Mujer rígida  que sigue el tópico de "matriarca" que aún le compra la ropa al adulto canoso de su apagüatado hijo.
- Yasmín, chica de origen brasileño, "exótica", es introducida sólo para hacer de interés romántico de Peio en una de las subtramas más estúpidas y de vergüenza ajena de esta temporada, y ya es decir. Sobre todo cuando se descubre que ella vive teniendo relaciones libres, no monógamas, y eso, claro, es demasiado avanzado para el panoli de Peio. Y encima, cómo no, ella queda de tonta cuando interpreta que él tiene una doble vara de medir porque cree que sus amigos de la cuadrilla son más que amigos dado el tiempo que están juntos... Por todos los dioses, guionistas... ¿En serio?
- Dolores, la mejor amiga de Carmen, mujer casada con un hombre aburrido hasta decir basta, se descubre como bisexual cuando una doctora lesbiana se interesa por ella ¿Y cómo representan a la lesbiana y a la Dolores bisexual? Como infieles y viciosas. Una engaña a su marido un tiempo hasta que le confiesa la verdad y la otra ya tenía una novia cuando empezó el tonteo con Dolores. Olé ahí. Una magnífica representación. Al hilo de esto, he visto un trabajo universitario que retrata la evolución de las historias de homosexuales en las series españolas. Lo podéis ver aquí. Creo que hay series con varios años que dan mejor tratamiento al tema que esta temporada de 2017. Por no hablar de que si en la T2 había aparecido en su recta final un personaje trans que podría dar mucho juego por su importancia en la vida de Carmen y para profundizar y normalizar el colectivo, se olvidan de él por completo. No vaya a ser que tener al mismo tiempo tres de las letras del colectivo LGTB en pantalla fuese a dar una embolia al personal. 

Y así con todo. Ha sido una temporada que me ha hecho resoplar de indignación más veces de las que me ha hecho sonreír. No sólo por las cuestiones de género, también por las subtramas rebuscadas, tontas o cansinas. Si he aguantado hasta el final de la temporada ha sido por la inercia, por desconectar del PFC con una serie tonta a la hora de cenar, y por los escasos momentos que aún resultaban simpáticos, la mayoría cortesía de José. Los personajes se han ido haciendo odiosos en general, tras subtramas cada vez más rocambolescas y menos creíbles, los giros de guión cogidos con alfileres... En serio, no. 

Se supone que va a tener una T4, aparte de tener popularidad y buenos datos, el final de la temporada no resolvía el gran conflicto del "triángulo amoroso" de Iñaki, Carmen y el recién aparecido Horacio. La chica estaba tan harta de los dos que se planteaba ser madre soltera. Sería el único final digno para tanto despropósito estúpido. No sé si la misma inercia de haber visto la T3 me hará verla. Desde luego, en vista de evolución, ganas no tengo precisamente.