sábado, 18 de agosto de 2012

Falsas ilusiones, de Teresa Cameselle

Si mis últimas reseñas han sido “mis primeras” en algún sentido, ésta también lo es. A mi primera novela de Harlequín, mi primera novela (leída al completo, eso sí) de Julio Verne y mi primera novela de Danielle Steel se suma mi primera lectura digital. No es que me apasione la lectura en pantalla del ordenador, a falta de otro soporte más adecuado, que antes o después caerá, pero dada su brevedad, no me ha importado. Total, me la he leído de una tacada en un ratico después de comer, poco más de dos horas, y me puedo pasar más tiempo blogueando, así que… XD

Antes de hablar del argumento en sí y pasar luego a la reseña, suelo divagar un poco con el cuándo conseguí el libro, información adicional o cosas que no le importan a nadie (XD). En este caso, la obra me llegó por una recomendación de Arsénico. La novela se puede conseguir sólo en formato digital desde aquí (aparte de otros sitios, pero por poner, os pongo ese enlace) por 1,99€. Y siendo tan poquitas páginas las que tiene, difícilmente saldrá en papel. También os dejo la reseña de la susodicha, con la que coincido mucho, y la presentación online de la novela en Autoras en la Sombra. Con todo esto, no es que mi reseña vaya a aportar nada, pero quiero dejar mi humilde valoración y opinión personal.

Argumento: Diana es hija de un coronel y nieta de un almirante. Es una joven bien educada a la que todo el mundo respeta... y más de uno desea. Sin embargo, sus padres deciden trasladarse a La Coruña, la ciudad natal de éstos, cuando su reputación queda manchada. 

Ella, una chica que ha vivido en Madrid, viajado a las más selectas ciudades como París, acostumbrada al clima cálido del sur, en Cádiz, no terminar de pillarle el gusto a esa fría ciudad. Mucho menos cuando, tras haberse perdido y acabar en el puerto, uno de sus preciosos y caros zapatos se sumerge entre las sardinas de un altanero pescador que se burla de ella cuando la ve en el suelo.

Al regresar a casa le espera una no muy agradable sorpresa: sus padres la prometen con Fernando, el hijo de unos amigos. Con su reputación manchada, y unos rumores que no tardarían en llegar hasta allí, no le quedan muchas opciones: aceptar ese matrimonio, quedarse solterona o meterse a monja. Mal que le pese, la opción parece clara.

Fernando es un soltero empedernido que, para sorpresa de todos, acepta el matrimonio con ella, pues su madre está muy enferma y sabe que morirá más tranquila si lo ve casado. Se aferra a la esperanza que ésta mejore, pero es algo muy improbable.

Lo que ninguno se imaginaba la noche en que se conocen es haberse visto pocas horas antes. Diana es la joven malcriada que metió el pie entre las sardinas que Fernando, el irrespetuoso marinero, había tenido que pescar como castigo por llegar tarde a la oficina de su padre.

Como ya he dicho, la novela es muy breve, poco más de unas 100 páginas, pero es redonda. Está magníficamente desarrollada en tan poco espacio, lo que me parece una de sus mayores virtudes. Me estoy acordando de El diablo enamorado, que tenía una “segunda parte” que a mi gusto, sobraba totalmente. Aquí no, aquí se cuenta todo lo que se tiene que contar, ni más ni menos. Cierto es que se podría haber extendido un poco más, pero no es algo imprescindible.

En sí, la historia no tiene una base muy original: es una novela romántica histórica pura y dura. Pero es una novela preciosa. Para mí lo importante no es encontrar historias diferentes, si eso es lo mejor que se puede decir de ellas, sino historias que lleguen, aunque tengan una base más o menos conocida. Y éste es un caso perfecto. Además, cuenta a su favor una ambientación muy cuidada, con unos escenarios que sin estar demasiado detallados, son perfectamente identificables, además de un contexto histórico cuidado en muchos aspectos y detalles.

Leídos los comentarios de la autora en la presentación online, en la que dice “No sé si mi protagonista, Diana, resulta tan antipática como Scarlett [Lo que el viento se llevó], pero desde luego mi intención era la contraria a la habitual en la novela romántica, que suele ser provocar la simpatía o la identificación entre la lectora y la heroína. Con Diana he pretendido que se la conociera tal cual es, malcriada y caprichosa, soberbia y con mal genio.” He de decir que no, en ese aspecto, no lo consigue. Debo decir que no le llega a la horma del zapato de aquella. Diana nunca me despertó antipatía. Cierto es que cuando ella comenta su propio pasado, sí que se descubre a esa chiquilla malcriada, pero no tanto para dar sentimientos negativos. Y dada su situación, a mí tampoco me gustaría casarme con un tipo que considero un rufián, por no tener más opción, por culpa de un desliz que dice mucho del machismo de la época. En definitiva, que como protagonista me ha gustado y, lo lamento por la autora, pero a mí sí me ha despertado simpatía. Me gusta que para la época que es, sea orgullosa e inconformista. No sé qué haré cuando lea una historia romántica histórica en que la protagonista se amolde a los cánones de su época… seguramente se me llevarán los demonios…

En cuanto a Fernando, es un hombre encantador que acepta el compromiso por su madre. No contaba con hacerlo tan pronto, pero ya ha disfrutado de la vida de soltero lo suficiente. Aquí se ve el machismo de la época: él puede tener las aventuras que quiera, el desliz de una mujer la pone en riesgo de no poder siquiera casarse. Cuando conoce a Diana ve en ella un reto que no le importa aceptar de buen gusto. Más difícil se lo pone ella, más interesado se muestra. Y poco a poco, los sentimientos de ambos se van imponiendo al odio inicial.

El elenco de personajes secundarios se limita a los padres de ambos, Jorge, hermano de Fernando, y las dos hermanitas de ambos. También entra en escena un pretendiente de Diana y una antigua amante de Fernando, pero ninguno de ellos tiene un gran peso, lo cual es lógico dado el reducido número de páginas. No obstante, por pocas que sean sus aportaciones, son suficientes para cogerles cariño o antipatía según el caso. Como nota, la autora ha comentado en su blog que está perfilando en su mente una historia para Jorge ¿cabría la posibilidad de que ambas historias saliesen en papel en un único libro? Ojalá *__*

En fin, la novela es tan breve que no puedo comentar nada más sin empezar a caer en spoilers. Falsas ilusiones me ha parecido una historia preciosa, de duración justa, con momentos emotivos muy bonitos entre diálogos chispeantes. No puedo restarle puntos más que por su previsibilidad y su brevedad. Me ha encantado, enamorado y emocionado, además de entretenido… lástima que sólo un par de horitas.

10 comentarios:

  1. Arse hace estragos cuando un libro le gusta XD
    También la tengo pero voy dejando pasar, porque ando algo perezosa con los libros (incluso dejé Persuasión, de Jane Austen [si Arse lee esto, me mata XD]) y al igual que tú leer en el monitor no me hace especial ilusión (y aunque sea en la tablet de mi hermana ^^U)...
    Pero ya que es una historia cortita, quien sabe, puede que caiga antes =P (no haré promesas por si acaso XD).
    Gracias por la reseña, cielo.
    Besotes :3

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    1. ¡¡¡¡¡Lo he leído!!!!! O________O

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    2. Nada de baños de sangre en mi blog! XDDD

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    3. Creo que será mejor que empiece a pensar en la posibilidad de cambiar de dirección y de mail XD

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  2. Leí la reseña cuando la publicaste y no te pude comentar en ese momento, pero aquí estoy para divagar un poquito (un poquito solo esta vez! xD). Pero no sabes lo emocionada que me quedé al saber que la historia te había gustado tanto como a mí. ¡Es una preciosidad! Yo también considero que aunque se podría alargar más, la historia es redonda tal cual es. Y me pasó exactamente igual que a ti con Diana, me puse en sus zapatos prácticamente desde el principo y le acabé cogiendo mucho cariño (a Fernando incluso más. ¡Es tan buenazo y comprensivo! *____*). Diana no se me pareció a Scarlett en nada, empezando porque ambas se encuentran en situaciones muy distintas y poseen una manera de pensar bastante diferente, pese a que Diana pueda pecar de caprichosa en algún momento.

    Ojalá salieran en papel ambas historias la verdad, me encantaría tener Falsas Ilusiones en papel, aunque sea en una edición de bolsillo *___*

    Tengo otro libro de relatos cortos de la autora. A ver si me pongo pronto con ellos, que me quedé totalmente prendada de la narración.

    ¡Un besote wapi!

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    1. A mí esta novelita me ha dejado con ganas de probar algo más de la autora (espero especialmente la historia de Jorge, que lo poco que aquí salía era tan encantador como Fernando *___*), ya contarás qué tal ese libro =D

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  3. No la conocia, gracias por la reseña, me la apunto. Te sigo, un beso

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  4. porfa envialo a mi correo arlecabarcas@gmail.com

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