martes, 27 de diciembre de 2011

Jane Eyre, de Charlotte Brontë

En todo lo que llevo de cuatrimestre no había tenido tiempo de tocar un mísero libro una vez que acabé la tanda de lecturas con Disfruta de la noche, de Kenyon, hasta que me cansé de esa situación y me animé a coger éste de la estantería. He tenido que racionarlo mucho, dejando días en medio en que no podía tocarlo, pero poquito a poco, las páginas iban pasando y conseguí acabarlo. Puede pareceros que exagero, pero… no, no sabéis lo que ha sido este cuatrimestre al que aún le quedan casi dos meses terroríficos. No quiero ni pensarlo... 

La novela llevaba tiempo rondando por casa en una preciosa edición (la que os muestro en la imagen) pero nunca me había parado a mirarla, pobre. La primera vez que se despertó mi curiosidad por ella fue a raíz de las reseñas de La gramática del amor, de Rocío Carmona, pues es uno de los grandes romances que estudia (y destripa, por cierto) la protagonista. Decidí rescatarlo de la estantería en que estaba y sumarlo a mi apartado de clásicos a la espera de ser leídos. Entonces, hace algunas semanas, yendo a la uni vi el cartel de la película y me propuse que debería leerme la obra antes de ir al cine. Eso he hecho, aunque me he quedado con las ganas de ver la adaptación, porque ya la han retirado de la cartelera ;___;

Argumento: La vida de Jane Eyre no se puede considerar fácil. Huérfana desde muy pequeña, acabó al cuidado de unos tíos que, si bien él la había estimado, con su muerte quedó a cargo de una tía que jamás sintió el menor apego por ella. 

Finalmente la mala relación entre sus parientes y la pequeña Jane supuso que enviasen a ésta a un colegio interno. Allí pasaría los años de su niñez y adolescencia hasta que, a la edad de dieciocho, saliese del lugar rumbo a la casa Fairfax para hacer de institutriz de la pequeña Adela. Esta jovencita es la protegida del señor Rochester, el rico propietario de Thornfield, un lugar lleno de oscuros misterios.

Creo que en mi apreciación de la historia ha influido que haya tenido que leerla de manera tan interrumpida, con grandes parones de varios días. Y es una pena, porque es una preciosa y profunda historia, ya no sólo de amor, sino de evolución de sus personajes, de lo correcto e incorrecto de sus actos, así como también muestra un amplio abanico de caracteres y formas de enfrentarse a la vida. Prueba de ello es el amplio abanico de secundarios que se suman a la pareja protagonista y describen a toda clase de personajes y mentalidades de la época.

Debo reconocer que en un principio no era lo que me esperaba. Sin saber muy bien qué me iba a encontrar, el comienzo es bastante lento pues realmente los primeros once capítulos relatan toda la vida de Jane antes de conocer al señor Rochester. Hay algunas partes que me recordaban lejanamente a Oliver Twist, en el sentido de las penurias que también sufrió, aunque Jane ni se acerca a lo mal que llegó a vivir éste, pero ese aire de niño/a pequeño/a + crítica social más o menos profunda me lo trajo irremediablemente a la memoria aunque fuese en leves pinceladas. Es un comienzo prácticamente autobiográfico, donde se va viendo la evolución en la personalidad de Jane. De todos los pasajes destacaría aquellos en que trata con Elena Burns, no sólo por lo que la visión de la vida de esta chica acaba influenciándola, sino por lo emotivo de su historia.

Por otro lado, el gran romance que habían prometido es desgarrador, pero tampoco es lo que me había esperado. No quiero decir que no me haya gustado, sino que es diferente a lo que imaginaba en su tratamiento. Realmente no se aprecia la pasión que encierran algunos momentos hasta mucho después, especialmente por parte de Rochester. En cambio, de Jane, que es una carcasa de hielo para el exterior, sí que sabemos de su sufrimiento y sus alegrías gracias a la narración en primera persona. Y es que ambos son unos personajes muy grandes que construyen una magnífica historia de amor a pesar de tener los diálogos contados y un contacto mínimo entre ellos. Lo suficiente para emocionar y comprender sus sentimientos.

Quizás lo que menos me ha gustado de la novela es la moralina cristiana tan remarcada que tiene. Al principio, cuando Jane es pequeña, su forma de ser tan poco “católica” para lo que sería habitual choca con la mayoría de personajes y me gusta. Es muy interesante el contraste que se crea entre Jane y Elena. Sin embargo, al crecer, Jane se vuelve mucho más católica y eso… en fin, es algo que personalmente me ha escamado un poco. Sobre todo al final, cuando entra en escena Juan, un párroco con aspiraciones de misionero. Al principio me gustó el personaje, pero cuando lo fui conociendo más… ugh, prácticamente lo odié. Aunque entiendo perfectamente que por el contexto histórico, los valores cristianos tengan un gran peso, creo que en la novela le llega a dar demasiada importancia.

Por otro lado, a su favor cabe destacar la Jane cabezota, que sabe distinguir muy claramente lo que está bien de lo que está  mal sin someterse nunca. Una Jane que, siguiendo los valores cristianos, sí, pero con las ideas muy claras y anticipando un feminismo aún inexistente, tiene el suficiente arrojo como para decidirse a vivir la vida que quiere, sin tener que depender de nadie, ya desde que es una niña y ve que su mejor salida es el colegio al que la manda su tía. Una Jane capaz de tener diálogos muy inteligentes y mordaces con cualquiera que se cruce en su camino. Una Jane que dirá las cosas claras a cualquiera, tengan la posición que tengan.

Para completar un poco la imagen de Jane quisiera describirla un poco. No es una belleza físicamente. El carácter que tenía de niña queda bastante controlado por la moral cristiana que le acaban inculcando en la escuela, pero mantiene una personalidad poco común capaz de las acciones más imprevisibles. Oculta su pasión muy adentro y para el mundo es una persona seria, diríamos aburrida, demasiado buena y hasta sosa, pero al mismo tiempo dura, sorprendente, sincera y directa.

El otro gran personaje es Rochester. Un hombre que físicamente tampoco es lo que se considera habitualmente como atractivo. Tiene virtudes, claro, pero también muchos defectos: secretismo, cierta violencia, autoritarismo con el perpetuo “ordeno y mando” y excesiva testarudez. Es un hombre que, como suele ser habitual (para qué negarlo), tiene un gran misterio alrededor de su pasado que resultará clave para el desarrollo de la historia. Hará cosas mal, pero que cuando se explican los motivos es imposible no perdonarlo y es en ese momento cuando se entiende la dura decisión de Jane… y como quiero picaros lo dejo aquí para que os leáis la novela y averigüéis por vosotros mismo qué es lo que ocurre.

La novela está estructurada muy claramente en tres partes, o al menos, así la he visto yo. La primera, de la que ya os he hablado, sería toda la vida de Jane antes de llegar a Thornfield. La segunda, desde que entra en escena Rochester hasta que se acaban descubriendo los misterios que rodeaban a éste y la decisión que toma Jane, y por último, una parte final en que se descubren muchas cosas de la propia Jane, aparecen otros personajes, como el citado Juan (ugh) y se da el desenlace. De éste quería hablaros ya para ir acabando. El final es soberbio, agridulce, previsible en algunas cosas pero sorprendente en otras y hasta mágico e inquietante (eso de las voces…). Pone el broche a una novela magistral.

En definitiva, Jane Eyre es más que una gran historia de amor. De hecho, el romance para mí casi queda en segundo plano, hay cosas mucho más interesantes como la propia evolución de los personajes, el plantear la disyuntiva de qué hacer, qué está mal o bien en cada situación que se da, o el velado alegato a favor de la mujer independiente e igual al hombre en lugar de supeditada a éste. Tengo que reconocer que hay algunas partes en que se hacen un tanto más lentas, pero son las menos y no se tarda en recuperar el ritmo. Os recomiendo este maravilloso clásico para que disfrutéis de algo más que una novela romántica.

PD: Por cierto, hubo quien confundió la portada, cuando lo estaba leyendo durante una pausa de clase, con una biblia… cada vez mis compañeros de la uni me hacen flipar más…  

7 comentarios:

  1. Que curioso... ayer mismo me bajé la miniserie de 2006 que hizo la BBC xDDDDDD

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  2. Me gustó mucho en su día, me suele gustar bastante la novela inglesa, con temáticas de este estilo =)
    Aunque a la prota le habría dado un cachete por ser tan pava xDDD

    Besotess

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  3. hace tiempo que tengo ganas de leerla pero no me acabo de animar, aunque la historia seguro que me gusta
    un beso!

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  4. Me estoy aguantando las ganas de ver la serie de la BBC para leer primero el libro :) Estoy segura de que me encantará *__* Una pena que te lo leyeses tan "a trompicones", la verdad, pero si aun así te ha gustado tanto está bien :)

    Lo del cristianismo es normal. Como bien dices era algo de muchísimo peso para la época, y supongo que la autora quiso plasmarlo. Obviamente hoy día se ve de otra forma, y más aún si a una persona no le gusta leer sobre esos temas. Estoy convencida de que la autora no vio venir eso por aquél entonces XD

    Por cierto, me he partido de risa con lo de la "PD". Oh, y no me hagas mucho caso, pero Arse creo recordar que me dijo que la peli esta última no le gustó mucho. Ya te lo dirá ella, pero vamos, recuerdo que me dijo "La miniserie Silvi, la miniserie" XD Así que me parece que no te tienes que apenar mucho porque ya no esté en cartelera :)

    Besitos!!

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  5. Yo quiero verla, pues el libro no lo tengo pero de seguro caera pronto :P
    besos!

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  6. Con la biblia?? XDDDDDD. Madre mía!!

    En fins, yo todavía no me he leído el libro, así que no puedo opinar sobre él. Me interesé por esta historia cuando Beleth le hizo la reseña pero días después me leí La gramática del amor y se me quitaron las ganas de leerme el libro. La manera en la que te destripan la historia es que te quita las ganas de ponerte con él... Encima me vi la película antigua y tampoco me convenció así que pensé que jamás volvería a acercarme a esta historia. Pero... como hay que darle una oportunidad a las buenas historias me compré la serie de la BBC y me enamoré. Te recomiendo mucho que la veas Bel, porque algo me dice que va a ser muy fiel al libro (las adaptaciones de la BBC suelen serlo). Son cuatro capítulos de casi una hora cada uno, así que la historia es lenta y te lo cuentan todo con bastante detalle. Tanto Jane como Rochester son personajes maravillosos, aunque yo me quedo con Rochester, por su complejidad y su manera tan cínica de ver la vida. El actor que hace de Rochester (Toby Stephens) a mi parecer lo hace muy muy bien. Se nota cómo va creciendo la fascinación que siente por Jane, el sufrimiento que guarda para sí mismo y los remordimientos por querer tener a Jane cuando no debería hacerlo.

    La película nueva no me gustó tampoco, y es que después de la serie de la BBC ninguna adaptación estará al nivel. Así que no te perdiste mucho por no ir a verla al cine.

    En fins, que me emociono... XD. Espero ponerme de una vez con el libro que le tengo muchas ganicas.

    Un besote preciosa!!

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  7. Si el libro te ha gustado, la adaptación que hizo la BBC en 2006, formato miniserie, te va a encantar. Vamos, al menos en mi opinión ^^U

    En general, la BBC hace adaptaciones bastante buenas, y la de esta obra es de las que más me gustaron (junto a otras como la versión de "Emma" de 2009, donde Romola Garai y Jonny Lee Miller bordan los papeles... aish, que monos estaban... x3).

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